COSAS DE GELY
A mis amados padres,
El tiempo pasa, pero vuestra huella permanece intacta en mi corazón. En este Día de los Difuntos, celebro la vida que me disteis y el amor incondicional con el que me guiasteis.
Hoy no puedo dejar de recordar, con profundo realismo y dolor, la crueldad de la que fuisteis víctimas. Tampoco he podido olvidar a aquella persona que, con una ambición desmedida, os despojó absolutamente de todo lo que con tanto sudor habíais construido. No actuó sola, lo hizo con la complicidad y el silencio de los que la rodeaban, todos ellos apoyaron su mala acción. Quiero que sepáis, allá donde estéis, que yo jamás olvidaré esa injusticia. No olvido vuestro sufrimiento, ni la infamia de aquellos quienes debieron protegeros y decidieron traicionaros.
Precisamente por el inmenso cariño que os tuve, por el respeto a vuestra memoria y por la indignación ante la traición que sufristeis, tomé la decisión más firme de mi vida: apartar a esa persona y a todos sus cómplices de mi existencia para siempre. No hay lugar en mi presente para quienes pisotearon vuestro esfuerzo. Mi distancia es el escudo con el que honro vuestra dignidad.
Aunque hoy no pueda veros, os siento en cada paso. Vuestro verdadero legado, la nobleza y la honestidad, jamás os lo pudieron robar. Os amo, os recuerdo intactos y os guardo en el único lugar donde la traición no puede entrar: mi corazón.


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