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domingo, marzo 05, 2023

QUEVEDO Y LA DECADENCIA

COSAS DE GELY

QUEVEDO Y LA DECADENCIA
 

Según  Oxford Languages  la decadencia es una fase de colapso social en que se produce un quiebre tanto de la cultura y las instituciones civiles como de otras características propias de una sociedad (valores, costumbres), para cambiar o transformarse en decrepitud, ruina, devastación y destrucción.

Una vez expuesto el significado de decadencia diré, que según yo lo percibo la sociedad actual ha llegando al limite de degradación y decadencia en todos los sentidos. La decadencia actualmente lo impregna todo. Vivimos en un mundo lleno de incertidumbre donde la intranquilidad crece continuamente. Aumentan el hambre, la inmoralidad, la corrupción política, las enfermedades, la violencia, las guerras, etc.

En el aspecto político y económico he de decir, que jamás en los 80 años que llevo vividos, he conocido tal desorden. De nada sirve que suban el salario mínimo ni las pensiones, pues al día siguiente los reyezuelos voraces y despiadados propietarios de supermercados, aseguradoras, bancos y comercios en general, lo vuelven a subir todo, nunca tienen bastante. 

Hemos entrado en un vergonzoso e inhumano bucle sin fin que siempre perjudica a los mismos, (a los más débiles). 

El tan cacareado estado del bienestar no existe. Ese conjunto de políticas que hablan de derechos sociales y protección a todas las personas que puedan encontrarse en una situación de dificultad económica, es una soberana mentira. Ir a hacer la compra hoy, para millones de personas se ha convertido en una desagradable aventura.

Hoy todo es incertidumbre, desasosiego y mentiras, y para muchos miseria e infelicidad. Vivimos en un ambiente penoso y extraño, donde millones de seres humanos marginados y ancianos con miseras pensiones sobreviven a duras penas, mientras los voraces adoradores del dinero aumentan su fortuna, e incomprensiblemente nadie los detiene.

Vivimos en un sobresalto continuo. La justicia no existe y la política da asco.

A lo largo de milenios, la Humanidad ha ido acumulado un patrimonio cultural científico y tecnológico (mal repartido) que nos ha conducido a un afán desmedido de comprar, tener, poseer, desear y esto lo ha transformado todo, hasta el medio ambiente. Somos tan ignorantes que  hemos olvidando lo esencial: el respeto a nosotros mismos y a la naturaleza, sin los cuales pienso que nuestras vidas carecen de un futuro digno. 

 



 

 

Les dejo este soneto de Francisco de Quevedo Villegas de publicación póstuma en 1648. Que parece hecho para la época actual. Se titula "Miré los muros de la patria mía".

Miré los muros de la patria mía,
si un tiempo fuertes, ya desmoronados,
de la carrera de la edad cansados,
por quien caduca ya su valentía.

Salíme al campo; vi que el sol bebía
los arroyos del hielo desatados,
y del monte quejosos los ganados,
que con sombras hurtó su luz al día.

Entré en mi casa; vi que, amancillada,
de anciana habitación era despojos;
mi báculo, más corvo y menos fuerte;

vencida de la edad sentí mi espada,
y no hallé cosa en que poner los ojos
que no fuese recuerdo de la muerte.

El soneto desarrolla un tema característico del pesimismo barroco: el tema del desengaño, usando el motivo de la poesía de ruinas, que consiste en describir un lugar ruinoso y compararlo con la situación del país. En este caso, Quevedo lo compara también con su propia situación: anciano y próximo a la muerte.

En aquel tiempo la conciencia de crisis avivo el interés por los temas morales, filosóficos y religiosos: la vanidad de las cosas, el engaño de las apariencias, el paso del tiempo y la presencia de la muerte... La corrupción reinante y la xenofobia desembocaron en una poesía satírica que criticaba tipos y costumbres de la época. 

Fuente: letralibre.es