Mostrando entradas con la etiqueta CUAL ES LA RAZÓN DE SER DE LA VIDA.... Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CUAL ES LA RAZÓN DE SER DE LA VIDA.... Mostrar todas las entradas

miércoles, noviembre 23, 2022

CUAL ES LA RAZÓN DE SER DE LA VIDA...

COSAS DE GELY

¿Cuál es la razón de ser de la Vida, por qué se creó el mundo físico?

Sólo había un modo de que Yo motivara a todos Mis hijos espirituales a conocerse a sí mismos como partes de Mí, y era simplemente diciéndoselo. Y eso hice. Pero, como puedes ver, no era suficiente para el Espíritu conocerse simplemente como Dios, o parte de Dios, o hijo de Dios, o heredero del Reino (o cualquier mitología que quieras utilizar).


Como ya he explicado, conocer algo y experimentarlo son dos cosas distintas. El Espíritu anhelaba conocerse experiencialmente (¡como Yo hice!). La conciencia conceptual no era suficiente para ti. Así, ideé un plan. Es la idea más extraordinaria de todo el universo; y también la colaboración más espectacular. Digo “colaboración” porque todos están en esto conmigo.

Con este plan, tú, en cuanto espíritu puro, entrarías en el universo físico recién creado. Y ello porque lo físico es la única manera de conocer experiencialmente lo que se conoce conceptualmente. Esta es, en efecto, la razón por la que he creado el cosmos físico para empezar, así como el sistema de relatividad que lo gobierna, y toda la creación.

Una vez en el universo físico, tú, Mi hijo espiritual, puedes experimentar lo que sabes de ti mismo; pero primero has de pasar por conocer lo contrario. Para explicarlo de una manera sencilla, no puedes conocerte a ti mismos en tu grandeza a menos que - y hasta que - seas consciente de tu pequeñez. No puedes experimentar lo que llamas importante a menos que también pases por conocer lo insignificante.

Llevado a sus últimas consecuencias lógicas, no puedes experimentarte a ti mismo como lo que eres hasta que te hayas enfrentado a lo que no eres. Este es el propósito de la teoría de la relatividad y de toda la vida física. Por eso es por lo que no eres tal como se has definido.

Ahora bien, en el caso del conocimiento último - en el caso del conocimiento de ti mismo siendo como el Creador -, no puedes experimentar tu propio Yo como creador a menos que – y hasta que - crees. Y no puedes crearte a ti mismo en tanto no te des-crees a ti mismo. En cierto sentido, tienes primero que “no ser”, con el fin de ser.


Por supuesto, no hay ninguna manera de que no seas quien eres y lo que eres; simplemente lo eres (espíritu, puro, creador), siempre lo has sido y siempre lo serás. Así pues, hiciste lo mejor que podías hacer. Procuraste olvidar Quien Eres Realmente.

Una vez entrado en el universo físico, renunciaste a tu recuerdo de ti mismo. Eso te permite decidir ser Quien Eres, en lugar de encontrarte simplemente siéndolo, por así decir. Es en el acto de decidir ser, y no en estar siendo simplemente lo que eres, una parte de Dios, en el que te experimentas a ti mismo siendo como con tal decisión, que es lo que, por definición, es Dios. Sin embargo, ¿cómo puedes decidir respecto a algo sobre lo que no hay ninguna decisión? No puedes no ser Mi descendencia por mucho que te empeñes; pero sí puedes olvidarlo.

Tú eres, siempre has sido y siempre serás, una parte divina del todo divino, un miembro del cuerpo. He aquí porque el acto de reunirse con el todo, de volver a Dios, se llama remembranza. Verdaderamente decides recordar Quien Realmente Eres, o reunirte junto con las diversas partes de ti para experimentar el todo de ti; es decir, el Todo de Mí.

Tu tarea en la Tierra, por lo tanto, no es aprender (puesto que ya sabes), sino recordar Quien Eres. Y recordar quienes son todos los demás. He aquí por qué una parte importante de tu tarea consiste en recordar a los demás (es decir, recordarles a ellos y acordarte de ellos), de modo que también puedan recordar.

Todos tus maravillosos maestros espirituales han hecho precisamente esto. Este es tu único objetivo. Es el único objetivo de tu alma.

Conversaciones con Dios - Neale Donald Walsch.