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domingo, octubre 30, 2022

LA DESESPERANZA Y EL CAMINO MEDIO

COSAS DE GELY  

  

LA DESESPERANZA Y EL CAMINO MEDIO

Voy a comenzar este post con algunos fragmentos de textos de uno de mis filósofos favoritos, que realmente son desesperanazadores. Decía Schopenhauer: "No hemos nacido para ser felices".

«En la vida todo está indicado para sacarnos de aquel error originario y convencernos de que el fin de nuestra existencia no es ser felices. Incluso si la consideramos de cerca y de forma imparcial, la vida se presenta más bien como destinada a que no nos sintamos felices en ella, ya que lleva en toda su naturaleza el carácter de algo de lo que se le pierde el gusto y se quitan las ganas, algo de lo que hemos de desistir como de un error, a fin de que nuestro corazón se cure del ansia de disfrutar y de vivir, y se aparte del mundo».
El mundo como voluntad y representación, II, cap. 49

Schopenhauer concibe la vida como una navegación entre el dolor y el tedio, entre el deseo y su cumplimiento efímero, entre el hambre y el eros insatisfecho. La vida es una ilusión que acaba en desilusión, un engaño que acaba en desengaño, una admiración que acaba en decepción.

Ahora pasemos a mi apreciación personal sobre la desesperanza. Ante el horroroso mundo que poco poco hemos ido construyendo, la desesperanza o falta de esperanza ha ído en aumento. La cuestión es, que a pesar de los avances científicos y tecnológicos que ha experimentado la humanidad en los últimos siglos, no hemos logrado disminuir el grado de insatisfacción de esta, y tampoco que los desesperanzados vayan en aumento. 

Desde la perspectiva de una persona mayor, (como es mi caso) la desesperanza se agudiza. La vida cuando te haces mayor, es  más difícil vivirla, y desenvolverse en ella con normalidad es casi imposible, pues el deterioro físico no tienen solución.

Cuando llegamos a este punto, (la vejez) no hay vuelta atrás, llegan las enfermedades, las limitaciones físicas y las visitas al médico cada vez son más frecuentes. El doctor como es su obligación, nos atiborra de pastillas "que en realidad no sirven para nada". Llega la soledad, desaparece la esperanza y aparece la desesperanza.

La desesperanza es una sensación que nos provoca pensamientos como: no hay nada que yo pueda hacer, para intentar ilusionarme con vivir, pues sé, que mis circunstancias no van a cambiar.

Como muy bien describe Google: La desesperanza es el sentimiento de no encontrar alternativas de solución ante una determinada situación o de no tener expectativas de futuro y que frecuentemente se acompaña de la ausencia de un sentimiento de trascendencia, siendo este el estado de ánimo previo a la tentativa o al acto suicida. 

Bueno, para no ser agorera diré, que viéndolo desde otra perspectiva, en realidad, a más corto o largo  plazo el futuro no existe para nadie. Quizas la desesperanza sea eso, el miedo al futuro y la duda a aquello que pueda pasarnos.

Pensándolo mejor, acabaré este post centrandome en el aquí y el ahora, aceptando de mejor o peor grado aquello que vaya aconteciendo. 

El budismo nos habla del “camino medio”, una de las grandes enseñanzas que se expresa así: “Hay un camino medio entre los extremos de la indulgencia y la autonegación, libre del dolor y el sufrimiento. Éste es el camino de la paz y la liberación en esta vida”. 

Seguir ese camino con rectitud, puede llevarnos a alcanzar el Nirvana. Nirvana es una palabra del sánscrito que hace referencia a un estado que puede alcanzarse a través de la meditación y la iluminación espiritual, y que consiste en la liberación de los deseos, el sufrimiento, la conciencia individual y el ciclo de reencarnaciones.