domingo, 22 de julio de 2018

EL LIBRO TIBETANO DE LA VIDA Y DE LA MUERTE

COSAS DE GELY

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El libro tibetano de la vida y de la muerte

“El descubrimiento todavía revolucionario del budismo es que la vida y la muerte están en la mente, y en ningún otro lugar”

Sogyal Rimpoché

Acabo de terminar de leer El libro tibetano de la vida y de la muerte, de Sogyal Rimpoché y la verdad es que me ha dejado bastante “tocada”. Y aunque, el esoterismo del budismo tibetano me sigue repeliendo un poco, sigo disfrutando leyendo a maestros tibetanos de dicha tradición. Leer esta obra de Sogyal Rimpoché dada la edad que tengo y cercana mi vida cada dia que transcurre mas a abandonar este mundo, ha sido algo agridulce, aunque he de reconocer que me ha “gustado”.

El libro es una especie de ampliación del famoso Bardoo Thodol, conocido en español como El libro tibetano de los muertos, una guía en la que se dan instrucciones para alcanzar la iluminación durante el periodo inmediato posterior a la muerte. Sogyal Rimpoché lo explica de la siguiente manera:

Desde el punto de vista budista, la vida y la muerte son un todo único, en el cual la muerte es el comienzo de otro capítulo de la vida. La muerte es un espejo en el que se refleja todo el sentido de la vida. Esta idea es fundamental en las enseñanzas de la escuela más antigua del budismo tibetano. Considero que el libro, puede ser leído por cualquier persona careciendo de importancia el tipo de religión que practique y su grado de espiritualidad. Por definirlo de alguna manera lo dividiría en dos partes, la “psicológica y la esotérica”

En la parte psicológica el pragmatismo, (actitud y pensamiento que valora sobre todo la utilidad y el valor práctico de las cosas) es la nota predominante, con numerosos y valiosos consejos acerca de cómo enfrentarnos tanto a la muerte propia como a la de otros seres, cómo actuar en todo el proceso, cómo facilitarnos y facilitarles a los demás el trance, como ayudar a los moribundos a encontrar una muerte tranquila, etc... Habla también, entre muchos otros temas, de cómo la ciencia médica y la sociedad en general debería enfrentarse a la muerte con la psicología/espiritualidad que esta se merece.

Lo primero que intenta hacer el autor en dicha primera parte es convencernos de la importancia de entrar en contacto con nosotros mismos, de tomar conciencia de la impermanencia de la vida y de buscarle un sentido a la misma:
Es te libro ha hecho que me dé cuenta de los muchos absurdos en los que nos dejamos atrapar en nuestras endebles y cortas vidas, vivimos dejándonos arrastrar según un plan preestablecido como si la muerte no fuera a visitarnos nunca y nada tuviera que ver con nosotros. Pasamos la infancia en un colegio aprendiendo lo básico, pero la profe jamás nos hablará de la muerte, la juventud igual, educándonos y formarnos para poder el día de mañana optar a un buen empleo. Luego buscamos un trabajo, conocemos a alguien, nos casamos y tenemos hijos. Compramos una casa, procuramos que nuestro negocio tenga éxito, intentamos realizar sueños, como tener una casa de campo o un segundo automóvil. Nos vamos de vacaciones con nuestras amistades. Hacemos proyectos para la jubilación. Los mayores dilemas a los que algunos de nosotros hemos de enfrentar son dónde pasar las próximas vacaciones o a quién invitar por Navidad. Nuestra vida es monótona, mezquina y repetitiva, desperdiciada en la persecución de lo banal, porque al parecer no conocemos nada mejor. Y todo ello lo hacemos creyendo que nuestra permanencia en este basurero de la Tierra será infinita.

El ritmo de nuestra vida es tan acelerado que lo último en que se nos ocurriría pensar es en la muerte. Sofocamos nuestro miedo secreto a la impermanencia rodeandonos de más y más bienes, de más y más cosas, de más y más comodidades, hasta que nos vemos convertidos en sus esclavos. Necesitamos todo nuestro tiempo y toda nuestra energía simplemente para mantenerlos. Nuestra única finalidad en la vida pronto se convierte en conservarlo todo tan seguro y a salvo como sea posible. Cuando se produce algún cambio, buscamos el remedio más rápido, alguna solución ingeniosa y provisional. Y así, a la deriva, va pasando nuestra vida hasta que una enfermedad grave u otra calamidad nos saca de nuestro estupor.

Y respecto a la vida que llevamos, tampoco le dediquemos mucho tiempo ni reflexión a analizarla. A todos los posibles lectores de este post, les recomendaría que meditaran en esas personas (entre las que me incluyo) que han trabajado durante años y luego tienen que retirarse, sólo para descubrir que no saben qué hacer con su vida a medida que envejecen y se acerca la muerte. En occidente solo se habla de ser prácticos, listos, inteligentes, de tener poseer, comprar etc… se habla de casi todo, pero hablar de la muerte se ha convertido en tabú, ser occidental ante este dilema, significa ser miopes. Nuestra ceguera percibe esta vida de tal forma, que sólo pensamos en esta vida, como si después de ella no hubiera nada ¿y que es esta vida? Pues tal y como yo la veo y vivo actualmente, la vida es una gran mentira, la vida se ha convertido en puro y destructivo materialismo, producido por los habitantes de un mundo tan moderno tan progre que se cree inmortal. No se habla de la muerte, ni se habla de la vida tras la muerte porque se hace creer a la gente que hablar de estas cosas sólo sirve para estorbar nuestro “progreso” en el mundo. Menudo progreso, el mundo está podrido de norte a sur y de este a oeste.

Bueno prosigo, se me ha ido la olla con el asunto de la vida y la impermanencia.

Dentro de esta parte, cabe hacer una mención especial al apéndice, en el cual se reflexiona sobre diversos temas siempre polémicos como la eutanasia, el aborto y el suicidio.

En cuanto a la otra parte la esotérica, se adentra en la descripción del proceso de morir según el budismo tibetano, lo cual incluye tan altos grados de esoterismo y misticismo que a más de uno le darán ganas de cerrar el libro. Yo por lo general soy una de esas, pero aun así he seguido leyendo con la mente lo más abierta posible. Aun así, estoy segura que a muchas de esas aclaraciones místicas se le puede encontrar alguna explicación con base científica, pero no es ese el objeto de mi post.

En dicha parte se describen detalladamente los estados que nuestra conciencia atraviesa durante cada una de cuatro etapas de nuestro paso por el Samsara: la vida, la muerte, después de la muerte y el renacimiento. No sólo se detallan, sino que se dan instrucciones para como interactuar nosotros y ayudar a los moribundos a que interactúen con ellas.

De este libro yo me quedaría con la parte de la vida esta parte me ha hecho reflexionar sobre muchas cosas. La parte de la muerte es muy interesante y me ha ayudado a entender y conocer mejor lo que es la muerte y toda la relación y ayuda que nos puede dar mientras llega.


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