lunes, 16 de octubre de 2017

AUSTRIA LA EXTREMA DERECHA Y LOS MUSULMANES

COSAS DE GELY



Nos lo tragamos todo


Hemos llegado a un punto de costumbrismo pasotismo y adaptación a muchas cosas que nos están perjudicando y en un futuro próximo serán graves para nuestra supervivencia y la de nuestros descendientes, que ya ni nos asombramos. A diario en cada rincón de nuestro planeta se cometen todo tipo de atrocidades, y nos hemos acostumbrado a ellas de tal modo, que ya no nos asombran ni asustan porque se han convertido en costumbres y la costumbres insensibilizan los sentidos y los sentimientos. Todas las injusticias que se dan a nuestros alrededor de algún modo han llegando a inmunizarnos.

En España e Europa se esta cometiendo una de las mayores aberraciones e injusticias contra sus habitantes, dicha iniquidad no es otra que la de la invasión de razas y culturas que nada tienen que ver con la nuestra y que van en aumento a pesar del coste que están teniendo para nuestra economía y nuestra seguridad. Sí, me refiero a los musulmanes, y me referiré siempre a ellos hasta la saciedad.

Los que permiten esta invasión y los que la defienden, y les parece normal sin que se les caiga la cara de vergüenza, están cometiendo un delito, contra la mayoría silenciosa de ciudadanos, que al igual que en Cataluña con lo de la independencia, han estado callados mucho tiempo.

En Austria, Hungría y Eslovaquia Kurz y Victor Orban ya se han percatado del peligro que supone para Europa el permitir la invasión de esta peligrosa cultura y su religión.

El 8 de agosto de 2015 Eslovaquia fue el primer país europeo en esgrimir un criterio religioso para filtrar la llegada de refugiados. El Gobierno de Eslovaquia solo aceptó cristianos entre los 200 refugiados sirios a los que debería acoger en el marco del Plan de Refugiados de la UE. El portavoz del Ministerio del Interior de Bratislava, Ivan Metik, justificó esta decisión en una entrevista concedida a la BBC alegando que los musulmanes no serán aceptados porque "no se sentirían como en casa" en un país de cultura cristiana.


El austriaco Sebastian Kurz quiere controlar la educación en los Kindergarten musulmanes, donde desde el inicio de la vida escolar se imparten valores musulmanes que se enfrentan a los valores que rigen en la sociedad austriaca.

Desde el principio de la entrada masiva de refugiados a Europa, Kurz levantó la voz y abogó por el cierre de la ruta balcánica. Es más, junto al primer ministro húngaro, Viktor Orban, y sin consultar con Berlín organizó el cierre de dicha ruta a los refugiados que se encontraban acampados en Grecia.

Con estas acciones ha conseguido ser un referente en lo que se refiere a políticas migratorias en la Unión Europea. Su nueva propuesta es cerrar también la ruta del Mediterráneo, acción que ayudaría especialmente a países como Italia y España.

Propone que los refugiados que sean interceptados en el mar sean devueltos a Egipto y Túnez y que la Unión Europea cierre contratos con estos países para la devolución y acogida.

También ha levantado la voz contra todas las ONGs de ayuda humanitaria que auxilian a los refugiados en el Mediterráneo. Las insta a que acaben con esas ayudas ya que son ilegales y no hacen más que crear falsas expectativas a todo aquel que quiera llegar a Europa "Si cerramos la ruta mediterránea acabaremos también con el tráfico de personas que se genera en el norte de África", ha dicho Kurz. "Ya cerramos una ruta como la balcánica, ahora debemos cerrar el Mediterráneo, aunque sea algo más complejo", ha llegado a añadir.

Otros de los temas que aborda sin miedo es la pérdida de identidad en Europa por complacer a los recién llegados. En Austria, dice "no permitiremos ninguna radicalización musulmana". Kurz está claramente a favor de prohibir el velo y de imponer unos criterios muy claros de la integración a los musulmanes así como la obligación de aprender el alemán y la asistencia a cursos de valores en la sociedad austriaca. 


Además ha prometido limitar los beneficios que pueden recibir los refugiados, prohibir que los inmigrantes legales obtengan ayudas sociales antes de haber residido en el país durante cinco años y cerrar las rutas de acceso de indocumentados.


Yo personalmente lo tengo claro, Europa tiene que cambiar su política de inmigración o con el tiempo la extrema derecha gobernara en la U E. Europa no puede mantener a musulmanes vagos y maleantes; que vienen a Europa a vivir del sudor de nuestra frente y de nuestros impuestos, para uno de esos invasores que viene a trabajar hay ocho que vienen a vivir del cuento y a pasarse unas vacaciones pagadas de por vida. O Europa despierta de su buenísimo musulmán o con el tiempo condenará a sus ciudadanos perder su bienestar social.


http://cosasdegely.blogspot.com.es/
















La encuesta llevada a cabo por Chatham House, como se conoce al Centro de estudios Internacionales de Londres, entrevistando a más de 10.000 personas de 10 países europeos, muestra que la mayoría de la opinión pública del viejo continente, se opone a que haya más inmigrantes de países musulmanes.



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