lunes, 29 de mayo de 2017

LA MALDAD ENCUBIERTA

COSAS DE GELY
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LA MALDAD ENCUBIERTA

Hay individuos muy confiados que tardan mucho en darse cuenta de la maldad que les rodea, hasta que llega el dia en que descubren, que algunas personas cuya “amistad” frecuentaban, no eran lo que parecían.

Esto ocurre, porque en ocasiones pecamos de inocentes y no vemos venir las dobles intenciones, la envidia, los egoísmos encubiertos, las falsedades envueltas en papel de regalo y acciones amables rodeadas de aparente religiosidad y mucha palabrería hueca.

Que nadie se llame a engaño, la maldad, la traición, la envidia, etc… es algo muy común en nuestras relaciones de cada día.

El refrán dice: “piensa mal y acertarás”, pero muchos de nosotros nos resistimos a admitirlo, hasta que la maldad de aquellos que un dia creíamos nuestros amigos “se muestra en todo su esplendor”.

Las circunstancias que nos rodean nos llevan en ocasiones a dar segundas oportunidades e incluso a olvidar las malas acciones de seres infames con los que en ocasiones hemos compartido algunos momentos de nuestra vida, e incluso hemos tratado de limar asperezas, para no hacer daño a otras personas que queremos y nos importan mucho. Pero irremisiblemente llega el dia, en que los sarcasmos los gestos y el “malmeter” como se dice en este jodido pueblo, se hacen insufribles y los afectados por estas repelentes acciones, se cansan de dar segundas oportunidades y de relacionarse con la “jauría” que implacablemente está dispuesta a atacar una y otra vez.

He reflexionado mucho sobre esto y he llegado a la conclusión, que la maldad ajena no debe hacer que cambiemos nuestra forma de ser y que desconfiemos de todos los que nos rodean. Sé que no hay nadie perfecto, pero también se lo peligroso que es compartir nuestras vidas con gente que desea nuestro mal y nuestro sufrimiento.

La envidia, la maldad encubierta y los egoísmos disfrazados, son la mayor lacra de la sociedad en que vivimos.

Estos malvados deberían hacerse la siguiente pregunta: ¿Si tan buenos, sabios y perfectos os consideráis, porque hay tanta gente que no os soporta?

Carlos Ruiz Zafón en su libro La sombra del viento dice: “Alguien me dijo una vez que en el momento en el que te paras a pensar si quieres a una persona, ya has dejado de quererla para siempre”.


Gely Sastre



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