jueves, 16 de marzo de 2017

AVALISTAS Y DAÑOS COLATERALES

COSAS DE GELY






AVALISTAS Y DAÑOS COLATERALES

¿Por qué esos malditos engendros, que han sido avalados para salvar sus putos y jodidos culos, después de haber resuelto sus problemas económicos, se olvidan con tanta facilidad de aquellos que los socorrieron y de las victimas colaterales que su avaricia y su falta de conciencia han ido dejando olvidadas en el camino?

Las historias de estas personas despojadas de aquello que les pertenecía en ocasiones son dramáticas, pero sus verdugos pasan de ellas, sin dedicar ni un solo minuto de sus asquerosas vidas, a pensar en restituirles aquello de lo que se apropiaron indecentemente.

Cuando a los egoístas les van mal las cosas económicamente, lo único que se les ocurre es poner en marcha su maléfica maquina de la maldad para convertirse en los peores engendros que habitan este asqueroso mundo, sin importarles otra cosa que la de salvar únicamente sus jodidas posesiones, a costa de que los demás pierdan las suyas y así poder seguir viviendo como de costumbre por encima de sus posibilidades. 

Si por algo se caracterizan estos repugnantes engendros, es porque todo lo que les ocurra a sus víctimas les es indiferente aunque ellos hayan sido los culpables de su ruina nunca se sentirán responsables ni de sus malos actos, ni de sus maldades. Les da igual que por su causa muchos lo hayan perdido todo y que sus hermanos no hayan podido recibir la herencia que por ley les correspondía.

En la mayoría de las ocasiones los que avalan a esta gentuza, son padres y madres, que en general no sabían hasta que punto estaban comprometiendo su patrimonio, e indirectamente la herencia de sus otros hijos, que tras morir sus padres se encuentran con que los cuatreros de turno su hermano o hermana les han hurtado su legado.

Voy a relataros una de las vilezas que les acontecieron a unos ancianos que sufrieron los desmanes de uno de sus siniestros engendros. Está pareja de generosos, y confiados ancianos fueron engañados vilmente por una de sus hijas. Ambos murieron sin saber que habían sido traicionados, y lo hicieron creyendo que seguían siendo los propietarios de su vivienda.

Tiempo atrás, cuando todavía uno de los ancianos de esta historia aun vivía, (concretamente la madre), una sus hijas, sospechando que alguien de la “familia” estaba aprovechándose de la senilidad de su madre, y sin consideración alguna, ese alguien había estado poniendo en peligro los bienes de sus progenitores y su futura herencia, solicito del registro de la propiedad los informes pertinentes sobre la vivienda de sus padres. Con dichos informes fue a un abogado y este realizo las gestiones adecuadas para poner en su conocimiento la situación real en la que se encontraba el piso de su anciana madre. El abogado entre otras cosas, le relato que dicha vivienda había sido hipotecada varias veces para avalar sucesivos préstamos a ciertas personas de la familia, y que más tarde la vivienda fue subastada, y actualmente pertenecía a una empresa llamada Costa Blanca o algo similar.

La vivienda ya no era propiedad de su madre, y según el abogado, los sujetos causantes de su pérdida, para que esta no se enterara de lo sucedido, se pusieron en contacto con los nuevos propietarios y acordaron con ellos pagar un alquiler con “opción a compra” mientras la anciana viviera. De todo ello el letrado aporto todo tipo de documentación, incluido el contrato de arrendamiento. La pobre señora engañada y desposeída de todos sus bienes, falleció en una residencia creyendo hasta los últimos días de su vida, que tenía un piso de su propiedad.

La anciana a parte de la pérdida de su piso, fue víctima de alguna que otra felonía mas por parte los tramposos, cuentan que se la llevaron unos días a su casa, y que cuando regresó, le habían gastado el poco dinero que tenía en la cartilla de ahorros, la explicación que dieron los truhanes, fue, que le habían comprado ropa, pero lo cierto es que la anciana regreso con la misma ropa que llevaba puesta el día que se la llevaron y unos cuantos miles de euros menos.

Si yo hubiera cometido tan indecentes acciones, os aseguro que no podría descansar en paz ni un solo dia de mi vida.
Pero hay chusma que tiende a olvidar con mucha facilidad todas las indecencias que han cometido a lo largo de sus asquerosas vidas. Esta clase de despojos humanos, por llamarlos de algún modo; dan por hecho, que dejando pasar el tiempo, todas sus maldades quedaran en el olvido, y pronto serán arrinconadas y olvidadas por aquellos a los que perjudicaron y engañaron. Nada más lejos de la realidad, todavía quedan personas con dignidad que no olvidan ni perdonan las acciones perversas de las que ellas y sus seres queridos han sido objeto.

¿Quién puede fiarse de semejantes facinerosos, que no les importa arruinar a padres y hermanos para proteger lo suyo? ¿Si hacen esto con los que son de su familia, que serán capaces de hacer a los que no lo son?


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