martes, 8 de noviembre de 2016

SALMAN RUSHDIE - ISLAM Y HONOR

COSAS DE GELY





Salman Rushdie vivió bajo la amenaza de muerte haber escrito un libro. El libro que le llevó a esa situación no fue otro que Los Versos Satánicos, que desató la ira del líder iraní Jomeini, quien hizo un llamamiento público para que se matara a toda aquella persona que tuviera algo que ver en la publicación he dicho libro. Eso sucedió en el año 1989 y no sería hasta 1998 cuando el gobierno iraní se comprometió a no llevar a cabo la amenaza de Jomeini

Aunque Rushdie no sufrió ningún percance, la amenaza de Jomeini llegó a bastantes lugares dejando su rastro sangriento. Así, varias librerías británicas sufrieron atentados con bombas por vender el libro, el editor noruego sufrió una herida de bala, el traductor japonés murió apuñalado en Tokio y en Turquía murieron treinta y siete personas en un incendio que tenía como objetivo al traductor turco de la obra.

Esto si no fuera por la cantidad de tarugos defensores morunos que hay, debería ser suficiente para poner de manifiesto una vez más, el irracional modo de actuar de una raza de fanáticos para los que no cuenta ni la libertad de expresión, ni la democracia, ni los derechos humanos y dicha raza no es otra que la musulmana.


Unas cuantas frases de Los versos satánicos

Desde el principio los hombres usan a Dios para justificar lo injustificable.

El mundo es incoherente, que no se te olvide: está loco. Fantasmas, nazis, santos, todos viven al mismo tiempo; aquí la dicha idílica y, un poco más allá, el infierno. No puede haber lugar más embarullado.

No todas las posibilidades están abiertas para nosotros. El mundo es finito; nuestras esperanzas se derraman por sus bordes.

Algo andaba mal con la vida espiritual del planeta ... Demasiados demonios dentro de personas que clamaban creer en Dios.

No se puede juzgar una lesión interna por el tamaño del agujero.

El mundo, escribió alguien, es el lugar que demostramos real para agonizar en él.

Ahora sé lo que es un fantasma. Asuntos pendientes, eso es lo que es.

La misión del poeta es nombrar lo innombrable, denunciar el engaño, tomar partido, iniciar discusiones, dar forma al mundo e impedir que duerma.

El tiempo siempre llega cuatro minutos tarde, no le gusta ser demasiado puntual.

¿Cómo volver a sonreir si antes no lloraste?. El hecho de estar vivo te compensa de lo que te hace la vida. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario