lunes, 14 de noviembre de 2016

QUIEREN IMPONERNOS SUS MALDITAS LEYES

COSAS DE GELY


Los musulmanes han creado en Europa un mundo paralelo ilegal: Ese mundo se denomina ley de la Sharía. Los musulmanes olvidan o mejor dicho les importan un bledo las leyes de los distintos países europeos donde se instalan. Desprecian las leyes de los países que los acogen y pretenden imponer sus asquerosas leyes islámicas allí a donde aterrizan y aterrorizan. 

Este video rodado en Alemania muestra claramente, que esta raza no está dispuesta a integrarse, más bien lo que pretende, es que seamos nosotros los que nos adaptemos a sus malditas costumbres. Los “jueces” musulmanes a pesar de no encontrarse en sus países pretenden seguir administrando la justica de la Sharía, entre las familias musulmanas que viven en Alemania, pasándose por su asqueroso trasero las leyes de este país.

Pero si lo expuesto anteriormente es grave mucho peor es el intento de estos expatriados de crear una policía propia. La “policía de la Sharía”, que intentaba imponer la ley islámica en Alemania y, que próximamente se enfrenta a un nuevo juicio.

Así son los autoproclamados guardianes de la moral islámica que pululan por Europa.

Patrullaban la ciudad con chalecos naranjas en los que se podía leer "policía de la Sharía". Se acercaban a los hombres que estaban tomándose una cerveza con sus amigos, o jugando en la máquina tragaperras, para recordarles que, según el Corán, sus actividades lúdicas están prohibidas.

El grupo de nueve salafistas que actuaron en la ciudad alemana de Wuppertal fue denunciado por los habitantes de la ciudad en 2014, por intentar imponer el cumplimiento de la ley islámica en Europa. Sin embargo, el fallo de la corte del distrito les absolvió de todo delito.


Pero el proceso contra la "Sharia Police" de Wuppertal no ha terminado. El pasado martes, la corte del estado de Düsseldorf ha declarado que los nueve hombres pueden volver a enfrentarse a un nuevo juicio por "violar la ley del uso de uniformes con mensaje político".

En el momento de la primera decisión judicial, la corte argumentó que los chalecos naranjas de los hombres no constituían una infracción del uso de uniformes y que no podían ser juzgados por la mera expresión pública de sus tendencias salafistas.

El salafismo, movimiento sunita que predica el retorno a los orígenes del islam, no está considerado como terrorista en Europa, pese a ser un movimiento fundamentalista. Sí lo está el yihadismo, la rama más radical del salafismo.

En países como Arabia Saudí, en los que el salafismo es la doctrina oficial, las calles son patrulladas por la denominada "policía de la sharia", estructura en la que se basa la patrulla de Wuppertal.

Los salafistas, con edades comprendidas entre 24 y 35 años, habían sido liderados por el predicador radical Sven Lau, que fue arrestado en diciembre bajo la sospecha de haber apoyado a un grupo terrorista de Siria directamente relacionado con el Estado Islámico.

Se sospechaba que Lau era el principal contacto del grupo terrorista en Alemania, que había ayudado en la captación de yihadistas para el grupo y había comprado varios equipos de visión nocturna para ellos.

Estas patrullas en suelo europeo no solo han actuado en Alemania. En el 2013 otra patrulla salafista pretendió imponer su orden en el Este de Londres increpando a mujeres por llevar la falda "demasiado cortas" o a parejas por cogerse de la mano.

Estas patrullas en suelo europeo no solo han actuado en Alemania. Actuaciones similares se han registrado en los últimos anos en países como Suecia, Bélgica o Reino Unido. En el 2013 otro grupo de militantes salafistas pretendió imponer su orden en el Este de Londres increpando a mujeres por llevar la falda "demasiado cortas" o a parejas por cogerse de la mano.

"En última instancia quiero ver a cada mujer de este país cubierta de la cabeza a los pies; quiero ver la mano del ladrón cortada; quiero ver a los adúlteros empedrados; quiero ver la sharia en Europa y también la quiero ver en América", declaró Abu Rumaysah, miembro de la patrulla londinense.

La policía británica tomó cartas en el asunto cuando el acoso en la calle por parte del grupo se hizo evidente. Tres de los miembros de las patrullas acabaron encarcelados en Old Bailey por intentar imponer la Sharia en Londres.

La decisión de la corte del estado de Düsseldorf apunta en el mismo sentido: penalizar la expresión ideológica del Islam más radical. Prevenir, mejor que curar. Pero cabe preguntarse: en los supuestos en los que no medien amenazas, presiones coercitivas o acciones violentas, ¿existe legitimidad para perseguir a alguien por solo expresar sus visiones religiosas?

¿No estaremos incurriendo en esa misma negación del derecho a las libertades de pensamiento y expresión que tanto denunciamos cuando se producen en otros contextos?

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