jueves, 3 de noviembre de 2016

BASTA DE MENTIRAS Y DE ISLAMIZACIÓN

COSAS DE GELY





¿POR QUÉ PUEDE MENTIR UN MUSULMÁN SIN TEMOR A SER CASTIGADO?

Porque el principio llamado Taqiyya (a veces deletreado Taqqiyya o Taqiya) es la tarea sagrada que tienen los musulmanes de mentir acerca de las creencias, métodos y objetivos del islam a los que no son musulmanes. A esto se le conoce vulgarmente como “Teología musulmana de la simulación”.

Taqiyya significa literalment mala fe. engaño, enemistad con la verdad, promesas falsas, evasivas, falsa moderación y lágrimas de cocodrilo por las víctimas de los terroristas. Taqiyya y kitman, son los términos que designan en el Islam el principio de disimulo legítimo de la creencia, permitido temporalmente y en determinadas condiciones consideradas como de necesidad acuciante para el creyente.

El principio elimina toda posibilidad de diálogo entre el islam y otros sistemas de creencia. ¿Por qué¿ Porque el infiel (usted y yo) nunca sabremos si lo que nos dicen es la verdad o un paquete de mentiras.

En el islam es perfectamente aceptable mentir y engañar al kafir (infiel) porque esta religión vive en un estado permanente de guerra contra los no musulmanes y el engaño es una táctica legítima para ellos. La palabra o la promesa de un musulmán a un kafir no vale nada ante los ojos de Alá, es decir, no acarrea consecuencias si es quebrantada. Por eso muchos musulmanes mientras están en los países occidentales (viven entre nosotros, no dan muestras de ser religiosos, se comportan de manera que no invita a pensar en diferencia ni rechazo, beben alcohol, salen por las noches…) pues eso es expresión y están autorizados por la Taqiyya. La mayoría de los musulmanes que viven en occidente, casi sin excepción, practican taqiyya, sobre todo en temas de emigración.

Aquellos que hacen kitman o taqiyya pueden vivir con la contradicción de decir una cosa y creer otra, adaptándose libremente a cada nueva exigencia de simulación. Esto lo hace por la convicción de ser un auténtico musulmán que espera o planea otro tiempo futuro, sirva el ejemplo de los moriscos, los musulmanes españoles que decían convertirse al cristianismo ellos y sus descendientes, cuando era una mera simulación, taqiyya, disimulaban por coerción, por situación necesaria pues se justificaban y disimulaban por “coerción”, por situación necesaria para la espera del momento en revelar su verdadera creencia.

Taqiyya es un recurso muy usado por los líderes del islam a nivel internacional en sus negociaciones con los gobiernos de occidente, y en el plano local cuando los musulmanes son minoría en una nación. También es muy común

Esto ya aparece en fuentes andalusíes durante la reconquista cristiana de Andalucía, es decir simular o disimular por pura supervivencia. Esto se le llama de niyya o intención interna. En base a esto, los cristianos contemporáneos de los moriscos conocían y aludían a la prescripción legal islámica que les permitía a éstos practicar el disimulo. La convicción de ese disimulo y el temor que suscitó de una nueva invasión se conviertió en un argumento de peso para defender la necesidad de expulsar a los moriscos de Andalucía.

Vamos que esto de la simulación (Taqiyya y kitman) es tan viejo como el Islam.



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