lunes, 19 de septiembre de 2016

BYE BYE MERKEL - BYE BYE EUROPA

COSAS DE GELY



Porque Ángela Merkel ha empezado a perder las elecciones

Fuente: Soeren Kern analista de política europea para el Instituto Gatestone en Nueva York

El aumento de la población musulmana de Alemania (impulsado por una ola de inmigración sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial) representa un cambio demográfico de proporciones muy peligrosas, esto lo dicen los críticos de la política de inmigración de puertas abiertas de Ángela Merkel, y advierten que la inmigración cambiará la cara de Alemania para siempre.

La población musulmana de Alemania se incrementó en más de 800.000 personas en 2015, elevando el número total de musulmanes en el país por primera vez en casi 6 millones.

Los críticos dicen que los funcionarios alemanes, presionados por resolver la crisis migratoria europea, están ignorando las consecuencias a largo plazo de recibir a tantos inmigrantes procedentes del Medio Oriente y del Norte de África.

Además de los problemas de seguridad (musulmanes radicales están casi con toda seguridad tratando de entrar en Alemania disfrazados de refugiados), el aumento de la inmigración musulmana está acelerando la islamización de Alemania, un proceso que ya está en marcha.

El Islam es la religión de más rápido crecimiento en Alemania. Esto se evidencia por el hecho de que un número creciente de iglesias en Alemania se está convirtiendo en mezquitas, algunas de las cuales están públicamente haciendo el llamado a la oración (adhan) con sistemas de altavoces al aire libre. El aumento es tal que algunos barrios en Alemania evocan imágenes y sonidos del Medio Oriente musulmán.

La ley islámica, la Sharía, está avanzando rápidamente por toda Alemania, con tribunales islámicos que ahora operan en todas las grandes ciudades alemanas. Los expertos advierten que este "sistema de justicia paralelo" está socavando el Estado de derecho en Alemania, pero los funcionarios del gobierno son "impotentes" para hacer algo al respecto. Al mismo tiempo, los jueces alemanes se refieren cada vez más y se someten a la ley Sharía en los tribunales alemanes.

La poligamia, aunque ilegal bajo la ley alemana, es común entre los musulmanes en las principales ciudades alemanas. En Berlín, por ejemplo, se estima que un tercio de los hombres musulmanes que viven en el distrito de Neukölln tiene dos o más esposas.

Según un documental difundido por RTL, uno de los principales medios de comunicación de Alemania, los musulmanes que residen en Alemania se aprovechan de las ventajas del sistema de seguridad social de manera rutinaria, llevando dos, tres o cuatro mujeres de países musulmanes a Alemania, y luego casándose con ellas en presencia de un imán (un líder religioso musulmán). Una vez en Alemania las mujeres solicitan prestaciones sociales, incluyendo el costo de una casa separada para ellas y para sus hijos, pretendiendo ser "madres solteras con niños".

Aunque el fraude a la seguridad social cometido por los inmigrantes musulmanes es un "secreto a voces" que le cuesta a los contribuyentes alemanes millones de euros cada año, las agencias gubernamentales son reacias a tomar medidas debido a lo políticamente correcto, según la RTL.

El incremento de crímenes violentos perpetrados por inmigrantes sin empleo del Medio Oriente y de los Balcanes, ha convertido partes de las ciudades alemanas en "áreas de anarquía", áreas que por su peligrosidad, son zonas "prohibidas" para la policía.

En Wuppertal, grupos de musulmanes radicales barbudos que se hacen llamar la "policía de la Sharía" han tratado de imponer la ley islámica en las calles, distribuyendo panfletos amarillos que explican el código de conducta islámico en las zonas Sharía de la ciudad. En Hamburgo, los radicales musulmanes se han infiltrado en decenas de escuelas primarias y secundarias, donde imponen las normas y los valores islámicos a estudiantes y profesores no musulmanes.

En Bremen, los funcionarios de la ciudad firmaron un acuerdo con una poderosa comunidad musulmana de 40.000 personas. El acuerdo garantiza la protección de los bienes de la comunidad musulmana, la aprobación para construir mezquitas con minaretes y cúpulas, la asignación de tierras para cementerios musulmanes, el suministro de alimento halal en cárceles y hospitales, el reconocimiento de tres festivos musulmanes, la representación musulmana en las instituciones del Estado y otros derechos y privilegios.

Más de 700 musulmanes alemanes se han unido al Estado Islámico, y algunos de ellos continúan recibiendo beneficios de la seguridad social del Estado, mientras combaten en los campos de batalla en el Medio Oriente. Los yihadistas que han regresado a Alemania y plantean una grave amenaza a la seguridad nacional son, sin embargo, elegibles para recibir beneficios de nuevo.

Alemania es el hogar de más de 7.000 salafistas que se adhieren a una rama del Islam radical que se opone vehementemente al orden democrático de Alemania. Los funcionarios alemanes dicen que 1.000 de estas personas son especialmente peligrosas (se cree que algunos se han unido a células dormidas) y podrían atacar en cualquier momento.

Los medios alemanes constantemente acusan de fomentar un lenguaje de odio a quienes hablan del aumento del Islam, en un esfuerzo solapado por tratar de intimidarlos y silenciarlos. Un objetivo particular de su enojo es una popular página de Internet en alemán, llamada Políticamente Incorrecto (PI), que con los años se ha convertido en una importante fuente de información para quienes están preocupados por la propagación del Islam en Alemania. El lema de PI es "Contra la corriente principal, pro-América, pro-Israel, contra la islamización de Europa". No es sorprendente que las élites de los medios alemanes quieran cerrarla.

Es muy posible que la canciller alemana Ángela Merkel — quien recientemente admitió que el multiculturalismo alemán ha fracasado — vea la inmigración masiva proveniente del mundo musulmán como la solución al colapso de la tasa de natalidad en Alemania, que se encuentra entre las más bajas del mundo.

En "ningún otro país industrial se está deteriorando a esta velocidad a pesar de la fuerte afluencia de trabajadores inmigrantes jóvenes", decía el informe. "Alemania no puede seguir siendo un centro de negocios dinámico a largo plazo sin un fuerte mercado laboral".

Alemania tendrá que hacer un trabajo mucho mejor integrando a los inmigrantes para que puedan ser una ganancia neta para la economía alemana. Un estudio reciente realizado por el Instituto de Investigación Económica de Colonia reveló que los inmigrantes musulmanes tenían más probabilidades de estar desempleados y de vivir a costa de la seguridad social del estado, que cualquier otro grupo de inmigrantes en Alemania.

Mientras tanto, la crisis migratoria no muestra signos de disminuir. En una cumbre sobre inmigración celebrada en Viena el 27 de agosto, el comisario de Política Europeo de Vecindad y Negociaciones de Ampliación, Johannes Hahn, dijo: "Hay 20 millones de refugiados que esperan a las puertas de Europa. De 10 a 12 millones son Sirios, 5 millones palestinos, 2 millones ucranianos y cerca de 1 millón del Cáucaso meridional".

La mayoría de los alemanes parece no inmutarse ni ser conscientes de lo que está sucediendo en su país. Una encuesta de la cadena alemana ZDF del 21 de agosto, mostró que el 60% de los alemanes pensaban que su país podría hacer frente al gran número de refugiados, y el 86% dijo que Alemania era un país de inmigración.

En la cercana Hungría, el presidente Viktor Orbán ha sido uno de los pocos jefes de Estado europeos que ha hecho sonar la alarma. "Hace un año dije que vivimos en tiempos en que cualquier cosa puede pasar, y hoy todavía sostengo lo mismo", dijo recientemente. "¿Quién iba a pensar que Europa no sería capaz de proteger sus fronteras contra refugiados desarmados?", y agregó:"Para nosotros hoy en día, lo que está en juego es Europa, el estilo de vida de los ciudadanos europeos, los valores europeos, la supervivencia o desaparición de las naciones europeas, y de una manera más precisa, su transformación más allá del reconocimiento. 

Hoy, la pregunta no es simplemente en qué clase de Europa nos gustaría vivir, sino si todo lo que entendemos como Europa existirá en absoluto".


Esto está sucediendo en Alemania, pero se puede transpolar a cualquier país europeo, incluida España.



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