jueves, 18 de agosto de 2016

YO NO ME FIARIA DE LAS SEÑALES LOS SIGNOS NI LAS VISIONES DE PRESUNTOS ILUMiNADOS

COSAS DE GELY

YO NO ME FIARIA DE LAS SEÑALES LOS SIGNOS NI LAS VISIONES

Yo no me fiaría de las señales los signos ni las visiones de presuntos iluminados. Tenemos ejemplos como la cruz que vio el emperador Constantino y las largas charlas de Mahoma con el Arcángel Gabriel, las visiones de ambos nos impusieron determinadas religiones que fueron un atraso de siglos, ambas han supuesto el freno al progreso humano. No me interesa ni preocupa ninguna religión lo único que me interesa es mi comportamiento y la relación más o menos correcta que pueda tener con mis semejantes, reservándome el derecho a elegir aquello que mi discernimiento e intuición me indiquen.

No quiero elegir a ningún Dios, ni que nadie me lo imponga, estoy hasta el gorro de tolerar a intolerantes. De aguantar racismo contra españoles en nuestro propio país. Soportar ofensas contra nuestra propia cultura por foráneos y progres. Estoy hasta las narices de ver como discrimina nuestro propio gobierno a los españoles y favorece a la inmigración musulmana.

Si somos capaces de dedicar algo de tiempo a recopilar datos del comportamiento de la mayoría de países musulmanes con respecto a los extranjeros y comparamos los derechos que tienen los cristianos en países como Arabia Saudí, Marruecos o simplemente Turquía esto suena a pura hipocresía.

Espero que si existe un Dios verdadero (pues hay tantos) sea ese Dios el que me elija a mi cuando llegue al fin de mis días, pero mientras esté viva, quiero que ese Dios respete mi modo de hacer y de vivir el tiempo que me quede en este mundo. A pesar de que este sea un mundo de locos.

Lo peor que le puede pasar a cualquier ser humano en cuestiones religiosas, es creer que está en posesión de la verdad. Y que lo suyo es lo mejor, su religión, sus costumbres etc. Eso lo llevará a renunciar a encontrar la verdad, la verdad no está escrita en ningún libro ni es potestad de ninguna religión. La verdad la tenemos que descubrir nosotros en total libertad y sin dejarnos influenciar por nada ni nadie.

Yo cambiaria todo lo que se por todo lo que desconozco que sin duda alguna es muchísimo más, posiblemente infinito. Los hombres solo hemos sido eso desde el principio de los tiempos hombres llenos de miedo y temor a lo que no entendíamos. Y las religiones se han aprovechado de nuestra ignorancia y de ese temor, ellas han sido y son el terror y el arma usada para esclavizarnos, se llamen como se llamen cristianas o musulmanas.

Y ahora les propongo un breve ejercicio: Miren a su alrededor. Lean los diarios tanto en papel o en su edición digital. Escuche la radio o la televisión. Miren cómo están ustedes vestidos: la libertad de una mini falda, del pelo suelto, de la más elemental coquetería, masculina o femenina. Piensen en la cerveza que compartió con sus amigos. Escuchen la música de la que disfrutan. Si tienen hijas, imagínelas yendo a la escuela, aprendiendo, soñando con ir a la universidad. Luego piensen en su religión si es que son practicantes de alguna. Pueden ser ustedes católicos, judíos, protestantes: no importa mucho. Lo que sí importa es la libertad con la que ustedes practican y eligen esa fe.

Por último piensen en lo que hicieron el fin de semana. La película que vieron, el concierto que disfrutaron, la misa o culto al que asistieron, el bar en el que lo pasaron de maravilla con sus amigos y amigas. Todo eso que ustedes tienen a su alrededor justo ahora es lo que podríamos llamar su modo de vivir. Y yo, no sé ustedes, pero a mí me gusta la manera como vivo. Sea lo que sea, nadie me va a venir a perseguir por compartir unas cervezas con los amigos, comprarme una blusa algo atrevida porque es verano y hace calor, enseñarles a mis hijos (si soy cristiana) que Dios está en todos lados y, qué narices, disfrutar de lo que me gusta sin tener que dar cuentas a nadie, del arte más atrevido, del libro mas trasgresor, de la película más polémica e inimaginable. A todo esto y a algunas cosas más se llama libertad y la amo y aprecio como a la vida misma.

Muy bien: ahora después de haber hecho ese breve ejercicio, sumen ustedes a todo esto, como de manera sibilina se van introduciendo en sus vidas y en su país unos intérpretes diferentes, a los que llamaremos musulmanes, cuya única misión es acabar con cada una de esas libertades cotidianas e imponerles un modo de vivir de una rigidez e intolerancia completamente absolutas. Eso es lo que nos va aportar en un futuro próximo la admisión de refugiados e inmigrantes. Tienen que ser ustedes capaces de darse cuenta que el único objetivo de los fanáticos religiosos que nos están invadiendo es ese, sino cerramos nuestras fronteras de raíz a los invasores musulmanes. Su intención es imponer su retrograda religión y su visión del mundo, utilizando un largo y horroroso catálogo de prohibiciones. La llegada de estos fanáticos es un asalto a nuestro modo de vivir y nuestra idea de civilización.

Sería pecar de ingenuos e irresponsables negar que la comunidad islámica que está invadiendo Europa, tiene un único objetivo y este es luchar contra cualquier sociedad que no hagan suyas las reglas más estrictas del Islam: la Sharía.

Que no quepa duda: todos y cada uno de esos fanáticos se opondrían de manera absoluta a cada una de las libertades que ustedes y yo apreciamos y disfrutamos cotidianamente, las atacarían y si pudieran, las abolirían.

El ataque a nuestras libertades más elementales es lo que está detrás del horror de todos los atentados terroristas y de la invasión mahometana. Esta es una cuestión que debemos tener clara, nuestra supervivencia dependerá de cómo los europeos encaremos esta cuestión: seguimos acogiendo, a refugiados e inmigrantes y consintiendo en Europa las ideas fanáticas de esta civilización del terror, o hay que hacer algo para detenerla como tal. Esto es simple una cuestión de claridad moral en la que nos estamos jugando nuestra libertad y el futuro de nuestros hijos. Ni más ni menos.

Os deseo salud y entendimiento.


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