lunes, 27 de junio de 2016

IDIOTAS EN SENTIDO ETIMOLÓGICO - CLARO

COSAS DE GELY






Siento tener que empezar así, pero visto lo sucedido ayer 26 de Diciembre no me queda otro remedio: ¿qué mierda de sangre corre por las venas de los votantes del PP horchata o acaso son masoquistas?,

A los votantes del PP parece que todo les da igual, los escándalos de corrupción, los recortes, el paro rampante, las promesas rotas, el rodillo legislativo, las declaraciones desafortunadas como, los españoles son muy españoles y mucho españoles o es el vecino el que elige al alcalde y es alcalde el que quiere que sean los vecinos el alcalde. ¡Jaaaaa! ¡Jaaaaa! ¡Jaaaaa! y no solo eso, los modos prepotentes, los insultos a la inteligencia y a las personas, las contradicciones evidentes entre miembros del Gobierno, los bandazos, los globos sonda, las tensiones internas en el partido… Da la sensación de que no importa lo que haga el PP, haga lo que haga sigue encabezando las encuestas de intención de voto y lo peor de todos es que un tipo como el inepto de Rajoy las gana. ¿Cómo es posible? ¿Qué tendría que pasar para que los votantes del PP se dieran cuenta de todas estas cosas? Los votantes del PP deberían pedir perdón al resto de los españoles por habernos puesto a semejante gente en el poder.

Estoy por pensar sin miedo a equivocarme, que los votantes del PP son unos idiotas. La palabra “idiota” hace referencia a aquel individuo que sólo piensa en sí mismo y que sólo se preocupa por lo privado, por lo que le afecta a él, desdeñando lo público. Sin ánimo de insultar y ciñéndonos estrictamente al significado etimológico de dicha palabra, podría decirse que la mayoría de los votantes del PP tradicionalmente sólo se han preocupado de lo que les concierne a ellos directamente, como dice el refrán ande yo caliente y ríase la gente, sin pararse a pensar que defender lo colectivo es lo que nos hace mejorar.

Los absurdos votantes del PP, no se han dado cuenta que la crisis es una enfermedad provocada por los potentados para hundir más (si cabe) en la miseria a los desheredados. Una enfermedad de la que los tramposos Peperos dicen que para curarse, hace falta tomar un fármaco desagradable (los recortes) pero este fármaco solo lo prescriben para los más desfavorecidos, los ricos están exentos, y los acólitos Peperos se lo tragan a pies juntillas y piensan que si hacemos el sacrificio, nos curaremos y volveremos a estar como antes. En su fuero interno, los “idiotas” electores del PP se creen este cuento y dan por hecho que el PP es el “doctor” que nos va aplicar la única terapia adecuada, no solo son idiotas, son unos descerebrados.

A este respecto,  en lo que no se equivocan en nada los votantes del PP, es en ver al PSOE como a un médico cobarde, que realizó exactamente el mismo diagnóstico que el PP pero no se atrevió a aplicar la terapia más agresiva, con lo que la enfermedad y el sufrimiento se prolongarían más años, ya que el señor Zapatero se negaba a admitir dicha la enfermedad (la crisis). Es decir, el PSOE abrazó el mismo relato que el PP, se creyó e intentó hacernos creer el mismo cuento. Es por eso, que desde que el PSOE, huyo dejándonos enfermitos en manos Peperas no levanta cabeza y poco a poco va hundiéndose más y más en el averno (lugar o morada donde residen los muertos)

Bueno volvamos a la metáfora de la enfermedad: a los peperos no les importa si el médico es corrupto o inmoral, ellos “pobrecillos” creen que el PP es el único que puede curarnos de la maldita “crisis”. Son dóciles e ignorantes como un recién nacido, son los herederos de aquello que Franco dejó “atado y bien atado”. Pero ello no les exime de estar haciendo la puñeta al resto de españoles.

Vuelvo a la pregunta que planteaba al principio: ¿Qué tendría que pasar para que los votantes del PP se dieran cuenta de todas estas cosas? La respuesta es simple: tendrían que dejar de creerse sus cuentos y, desde luego, tendrían que dejar de ser idiotas (en sentido etimológico, claro).


No hay comentarios:

Publicar un comentario