jueves, 5 de mayo de 2016

¡SOS! SI HAY MOROS EN LA COSTA

COSAS DE GELY



La ignorancia y el desconocimiento de la historia ha llevado a muchos progres a ser endofobos lo que es igual a ser antiblancos, resulta incomprensible ver como muchos blancos se dedican en cuerpo y alma a la defensa de otras razas y son racistas con la suya. Ser antirracista es ser antiblanco.

"¿Hay moros en la costa?", decimos todavía hoy para significar la presencia de alguien no particularmente grato. ¿Saben por qué? Agárrense bien, sigan leyendo y ven el video y lo entenderán.

¡Quién lo había de decir! La trata de esclavos, esa infamia que, según musulmanes, africanos y europeos etnomasoquistas, constituye la mayor lacra de Europa, ahora resulta que fue ampliamente superada, al menos en los siglos XVI y XVII, por la cometida contra los nuestros por parte del islam. Es cierto, es cierto: el “tú más” no justifica nada. La trata de esclavos negros fue una indignidad tan aborrecible como injustificable. Pero hay una pequeña diferencia: nosotros la reconocemos y deploramos (hoy en día hasta exagerando los zurriagazos). Ellos, en cambio (el mundo musulmán), no reconoce ni deplora nada. Hay otra diferencia además: cuando nos querían arrebatar a los nuestros, los europeos combatimos todo lo que pudimos al enemigo (y así se produjo la victoria de Lepanto, y así tuvo lugar la expulsión de los moriscos, que colaboraban en las razias). Y cuando capturaban a los blancos, los padres terciarios y mercedarios intentaban rescatarlos. Nada de todo ello existió nunca en África.



“Creo cada día con mayor fuerza que el hombre no se gobierna por sus ideas o su cultura. Imagino un fatalismo del medio, de la herencia y de las taras fisiológicas.” – Ramón María del Valle-Inclán (1866-1936).

La olvidada esclavitud blanca

La esclavitud forma parte del “derecho natural” de guerra desde tiempos prácticamente inmemoriales. Los principales textos religiosos conservados y la misma Biblia, del viejo al nuevo testamento, no la condena de forma explícita.

Es sabido que los imperios europeos practicaron la esclavitud a gran escala, y entre distintos continentes, especialmente a partir de la “era de los descubrimientos”. Sin embargo es menos recordada la esclavitud de europeos blancos practicada por los imperios islámicos de la edad media:

Europa solía exportar esclavos al mundo no europeo. Tal declaración asombrará a la mayoría de la gente de hoy, incluso a algunos de los educados en la universidad. Es cierto que tales esclavos eran pocos en número y ciertamente menos que los esclavos africanos llevados a través del Atlántico. Y seguro que todo eso ocurrió antes del comercio de esclavos atlántico. Pues bien: no y no. Los números son enormes. En la cima de este comercio, unos 10.000 europeos orientales fueron hechos esclavos cada año entre 1500 y 1650 para ser exportados al Norte de África, el oriente medio y el sur de Asia... un total de 1.5 millones. En comparación, las Américas recibieron menos de 300.000 esclavos africanos antes de 1600 y otro 1.5 millón entre 1600 y 1700. Los europeos occidentales también fueron esclavizados y llevados fuera, principalmente al norte de África. ¿Cuántos? Más de un millón entre 1530 y 1780.

La esclavitud blanca y en concreto el “militarismo esclavista” del imperio otomano, a partir del siglo XVI, ayudó a moldear uno de los sistemas políticamente más exitosos del mundo islámico. Fue a la vez la semilla de su crecimiento y de su destrucción. Francis Fukuyama se ocupa de esto en su libro sobre los orígenes del poder político (The origins of political order): “A lo largo de las provincias balcánicas del imperio, se dispersaban grupos de oficiales a la búsqueda de chicos jóvenes entre doce y veinte años. Era la dervshirme o leva de cristianos jóvenes” (Pág. 189). Fukuyama estima que en los tiempos más álgidos del imperio eran esclavizados más de 3000 jóvenes cristianos cada año.



Pero además de en soldados o trabajadores, los príncipes musulmanes estuvieron tradicionalmente muy interesados en otra cosa: mujeres blancas. Según Frost esta es una diferencia básica con el comercio de esclavos negros, empleados sobre todo para el trabajo físico en plantaciones:

Los esclavos blancos eran usados más para servicios domésticos, particularmente concubinato y matrimonio. Había una preferencia aún más fuerte por las mujeres, como refleja el ratio de sexo de la población esclava: los esclavos negros eran predominantemente hombres, y los esclavos blancos eran predominantemente mujeres. Más aún, mientras que los negros de ambos sexos eran vendidos por el mismo precio, las mujeres rusas y circasianas eran vendidas por más del 50% que los hombres de la misma nacionalidad.

Una aportación reciente muy interesante procede de Robert Davis, profesor de renacimiento italiano e historia premoderna del Mediterráneo en la universidad de Ohio, EE.UU. Es autor del libro Christian slaves, muslim masters: White slavery in the mediterranean, the barbary coast and Italy. En esta obra, Davis ratifica que más de un 1 millón de europeos fueron esclavizados por los islámicos con distintos propósitos: desmoralizar a las naciones cristianas, utilizar a hombres como mano de obra, y mujeres blancas para harenes. Para poner la cifra en contexto, se suele aceptar que la cifra de 800.000 africanos negros transportados como esclavos a las colonias del Norte de América. A Davis se le ha reprochado que no cuente con fuentes originales otomanas, pero estas son escasas, están escritas en un idioma ya muerto y son difícilmente accesibles. La mayoría de las fuentes históricas para cuantificar el comercio de esclavos siguen siendo europeas.

La escala de la esclavitud blanca fue, en consecuencia, muy considerable en términos históricos.

Cabe subrayar que los imperios europeos no crearon la esclavitud y que los motivos raciales desempeñaron funciones secundarias. Como ha explicado Thomas Sowell la descripción de la esclavitud como una experiencia sufrida sólo por los negros africanos y practicada sólo por blancos, es patentemente irracional. Más bien los imperios europeos fueron los que suprimieron la esclavitud o al menos fundaron las bases morales, legales y políticas para su abolición. El proceso a la abolición, aunque sumamente accidentado, evolucionó primero en la monarquía hispánica, tras la prohibición de la esclavitud establecida por las leyes de Burgos u ordenanzas para el tratamiento de los indios, en un año tan temprano como 1512, y prosiguió en los imperios anglosajones, culminando con la prohibición formal de la esclavitud por el imperio británico en su  ley de 1833.

Concluida la lectura, les invitamos a hacer una pequeña constatación. Vayan a Google, pulsen en "Imágenes" y busquen términos tales como "europeos esclavizados", "esclavos blancos" o cualquier otra expresión parecida. Verán lo que les sale...

En este mundo de idiotas solo cuenta lo que los blancos hicimos a otras razas pero somos tan memos y chovinistas que hemos olvidado lo que las otras razas nos han hecho a nosotros. Entre nosotros hay demasiados estúpidos blancos, practicando el racismo antiblanco.



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