sábado, 26 de marzo de 2016

LOS MUSULMANES QUE NO CUMPLAN CON NUESTRAS LEYES TIENEN QUE MARCHARSE

COSAS DE GELY






José María Carrascal

"¿Queda todavía alguien que crea en la 'alianza de civilizaciones' tras lo de Bruselas?"


José María Carrascal / ABC , 23 de marzo de 2016 a las 07:50

José María Carrascal considera que este atentado deja aún más patente que quien pensó alguna vez en la alianza de civilizaciones no estaba haciendo otra cosa que jugar con fuego:


¿Queda todavía alguien que crea en la «alianza de civilizaciones»? ¿Es posible sostener que los valores del Islam son compatibles con los occidentales? Fíjense que digo «occidentales», no cristianos, pues lo occidental es la suma de muchas cosas, el cristianismo entre ellas, pero abarca desde los pitagóricos a la Teoría de las Cuerdas. Y el Islam más puro y duro, que se ha quedado en el Medievo, odia esa cultura con la pasión del fanático y el resentimiento del que disimula su complejo de inferioridad en criminal arrogancia. El Estado islámico nos ha declarado la guerra y nos combate con nuestras propias armas: la libertad, los móviles, internet, los trenes, los Metros, las fronteras abiertas, los días festivos y los vuelos baratos, todo eso que de por sí ellos nunca tendrían. Quieren quitárnoslo, quieren que nos quedemos encerrados en nuestras casas, las mujeres en la cocina, el padre dueño y señor, como hace diez siglos. Quieren amedrentarnos, que nos rindamos a base de bombas y de suicidas descerebrados, golpeándonos allí donde más daño pueden hacer.


Subraya:

¿Cómo se combate el miedo? Pues, de entrada, admitiéndolo. Reconociendo que todos, absolutamente todos, por el mero hecho de ser occidentales, estamos amenazados en cualquier momento, en todo lugar, por seguro que parezca. O sea, que hay que estar preparados, hay que estar vigilantes, hay que dotar a las fuerzas de seguridad de todos los medios necesarios para hacer frente a esa amenaza y ganar esa guerra, más difícil que ninguna de las que se ha librado hasta ahora, pues tenemos el enemigo dentro de casa y se trata de un enemigo cobarde pero sin piedad, que aprovechará la menor ocasión para golpearnos.


Por último, hay que dejarse de complejos coloniales y hablar muy serios a los líderes de esas comunidades, advertirles que si quieren que respetemos sus valores, ellos tienen que aceptar los nuestros y ya que han venido a nuestros países, lo mejor, para ellos, sus hijos y sus nietos, es que se integren cuanto antes. Mantenerse en guetos, como islas en medio de una sociedad distinta, no es bueno para ellos ni para nadie. En Roma, sé romano, reza el dicho antiguo.


Recuerda que:

El triple atentado en Bruselas, como antes los de Madrid, París, Londres y otros, es un ataque a Europa en su mismo corazón. Ya sabemos que Europa tiene muchos defectos, pero sólo un imbécil o un ignorante niega que ha dado al mundo más que ningún otro continente, con ser mucho más pequeña (en realidad, es una península de Asia). Y es precisamente Europa, patria de la «menos mala de todas las formas políticas», de la razón, del «sólo sé que no sé nada», del «hombre como la medida de todas las cosas», la que ha dado una ciencia, un progreso, unos Derechos Humanos al resto de nuestro género. Por eso los bárbaros se han abalanzado sobre ella desde Asia y África desde tiempos inmemoriales. Esta última invasión es pacífica, pero terrorista. No triunfarán a no ser que hayamos dejado de ser auténticos europeos.


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