miércoles, 18 de noviembre de 2015

RELIGIÓN, LA ESTUPIDEZ EMOCIONAL DISFRAZADA DE RACIOCINIO

COSAS DE GELY


Como veo yo a los adictos a la religión: usan a Dios, la Biblia y a los sacerdotes como si fuera una droga para suavizar sus problemas y escapar de ellos. Como en otras adicciones pienso que su dependencia está relacionada con la baja autoestima, la culpabilidad, el miedo, la vergüenza, los sentimientos de aislamiento y de sentir diferente de las demás personas en el mundo. Cuando esto sucede puede afectar a toda la familia.

Veo a los adictos religiosos como sectarios sometidos a una predicación y manipulación  constante, la preocupación con la Biblia, con el diablo, el juzgar, el sentir pecado, la vergüenza, y un sin fin de reglas, son una constante para controlar a los feligreses y a la familia. Cuestión que no me extrañaría nada que a la larga y sin que estos lo perciban claramente, seguramente con el tiempo pueda  afectar a su salud mental.

Un sin número de adictos a la religión lo son por herencia familiar, donde uno o ambos progenitores eran o son adictos a la religión.

Sinceramente pienso y creo sin temor a equivocarme, que el adicto a la religión, no se siente cómodo con Dios, ni consigo mismo, ni con sus relaciones y estoy por decir que ni con el mundo. Conozco casos de adictos religiosos que usan a Dios, a su iglesia, a los sacerdotes, y la Biblia para escapar de los sentimientos de soledad y de desesperación. Estoy convencida que los efectos emocionales de esta "droga" vienen de sentirse "ser salvado", de entender un texto de la Biblia o de las emociones que se sienten en el culto. Se de muchas mujeres "adictas a la religión" que se dejan arrastrar por ella para escapar de problemas con sus esposos, hijos u otras cuestiones. Están tan imbuidas en sus sentimientos al culto, que sin ellas pretenderlo dicha pasión pueden en ocasiones llevarlas al desequilibrio mental.

Diría a este respecto, que el mundo, los gobiernos, la sociedad, todo es juzgado según la manera de como el adicto religioso interpreta la Biblia. El dudar y cuestionar a sus sacerdotes y líderes puede ser considerado como blasfemia. Bailar, fumar, todo lo "no religioso" es considerado como pecado. Entonces ocurre el gran drama, que sin proponérselo persigue a los sectarios religiosos. Los resultados son que la perfección, la santidad y la pureza son metas inalcanzables y por lo tanto surgen la vergüenza, la culpabilidad, la desesperación y el aislamiento: ellos piensan que "Sólo las personas su religión son sus amigos", esto para los adultos puede ser llevadero pero es duro para los adolescentes, que aunque llegan a encontrar verdaderos amigos en su  culto religioso, suelen pagar un precio muy alto al abandonar a otros en el mundo real.

El adicto a la religión sigue al pie de la letra el mensaje que dan sus líderes y sacerdotes.

Pienso que las creencias religiosas llevan implícitas inoculaciones venenosas: Son un amor con condiciones. El amor se obtiene si uno se comporta según el que da el amor. Ofrecen sentirse "tranquilo", aunque en verdad está reprimiendo los sentimientos porque son vistos como negativos. Hacen creer a los adictos que las autoridades religiosas no pueden fallar; las riquezas y el crecimiento numérico son signos de estar en la verdad; se puede ganar la vida eterna con obras; los problemas son resultado de los pecados en su pasado. La interpretación arbitraria de la Biblia; si no está en la Biblia, no es importante.
Para terminar dejaré unos cuantos síntomas de adicción a la religión de la psicóloga Aída Fernández:



1) Pensar solamente en negro o blanco, sin matizar. La complejidad del mundo les sobrepasa.

2) Orar, ir a la iglesia, hablar de Dios, citar la Biblia obsesivamente. No poder dejar de hacerlo ni un día.

3) No hacer caso de las cosas que suceden en el mundo y de su alrededor; olvidar citas; no asistir a fiestas de la familia.

4) Pensar que el mundo y nuestros cuerpos son malos.

5) Rehusar pensar, dudar y preguntar.

6) Pensar que el sexo es sucio.

7) Ayunar demasiado y comer demasiado.

8) Siempre juzgar a todo el mundo o las cosas. Quejarse de todo porque no es bueno, porque no es de Dios.

9) Dar demasiado dinero a la iglesia que no está en proporción con la clase económica del adepto.

10) Control de la mente.

11) Aislamiento.

12) Actitudes de conflicto (choques) con las ciencias hospitales, escuelas, etc.
  
13) Enfermarse físicamente. Ejemplos: dolores de la espalda, insomnio, dolores de cabeza, los nervios.

14) Recibir mensajes extraños de Dios o de los ángeles.

15) No comer hasta caer en una visión

16) Cambios drásticos en la personalidad.

17) Miedos que no existen en la realidad. El círculo vicioso de la culpabilidad, el arrepentimiento y la vergüenza.


18) Problemas en la familia por todo esto.


2 comentarios:

  1. Es fantastico. Hay que remitirlo al diario el Pais que, aparentemente es laico, y que te lo publiquen

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    1. No hace falta remitirlo a nadie y menos al País es un periódico que no me gusta

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