sábado, 3 de octubre de 2015

LOS NIÑOS LLORONES DE BRUNO AMADIO

COSAS DE GELY



No soy una mujer crédula, pero me doy perfectamente cuenta cuando alguien por el método que sea, pretende maléficamente, que la “desgracia” se cierna sobre mi persona. Porque digo esto, hace unos días alguien que me conoce y que yo ya sé quién es, dejo en la puerta de mi casa la copia de un cuadro de Bruno Amadio que representa a un niño llorando. La cosa no tendría mayor importancia si no fuera porque los múltiples cuadros de niños llorando de este pintor, llevan consigo una leyenda maldita, de manera que está claro que quien me dejo el cuadro, ni me aprecia mucho y por supuesto no me deseaba nada bueno.
Yo no creo en esas cosas, pero me jode mucho haberme relacionarme con semejantes perros rabiosos.

Esto es lo que he encontrado en la red sobre la maldición de los cuadros de Bruno Amadio:

El arte puede llegar a ser una de las cosas más bonitas y entretenidas para cualquier persona, pero, para muchas otras, se puede llegar a convertir en un verdadero quebradero de cabeza, sobre todo, si ese arte es obra de Bruno Amadio.
                          
Bruno Amadio era un pintor italiano de la época de la dictadura de Mussolini que después de la 2ª guerra mundial se afincó en España.

La leyenda negra de este pintor comienza a partir de aquí:

Se cuenta que las obras de Amadio tenían muy poca atracción entre el público y nadie compraba sus cuadros.
Después, continua la leyenda, hizo un pacto con el diablo para que la racha negativa de sus cuadros cambiara pero, a cambio, el diablo también obtendría su recompensa, pero no le dijo cual.

Tras esto, Amadio, confiado, volvió a crear cuadros, haciendo así los denominados “niños llorones”: cuadros que representan a niños y niñas de muy corta edad llorando y con un gesto entre lo lindo y lo tétrico.
                    
Como si el pacto con el demonio hubiera dado resultado, los cuadros de los niños llorones se agotan como la espuma y logra vender decenas y decenas de ejemplares en muy poco tiempo.

Sin dejar huella, Amadio desapareció del panorama y nunca más se supo de él.Es entonces cuando Satanás reclama la venganza, cumpliendo así su pacto con el pintor.
          
Sorprendentemente, hubo muchos sucesos extraños relacionados directamente con los cuadros de Amadio.

En algunos de ellos, la casa en donde se encuentran se destroza como consecuencia de un incendio, pero el cuadro sale intacto y sin un rasguño.

También, sus propietarios dicen haber sufrido fenómenos paranormales en sus casas e incluso muchos de ellos han grabado psicofonías en sus casas, concretamente, debajo del cuadro del niño llorón.

Lo más tenebroso es que la voz que se graba corresponde a un niño, quién sabe, si al niño del cuadro.

Es por esto que parece que los cuadros de este extraño pintor parecen atraer a la mala suerte:

Muertes trágicas de parientes de los propietarios, incendios, fenómenos extraños, psicofonías y miedo, mucho miedo.

Satanás parece estar cumpliendo el pacto llevado a cabo con el pintor hace más de 100 años, espero que lo acabe pronto, pero antes que se lleve con el al puto infierno a quien me dejo el cuadro.



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