lunes, 14 de septiembre de 2015

EXPLOSIONES EN EL ÁRTICO

COSAS DE GELY




Esto es lo que está ocurriendo en el Ártico, en Groenlandia. Una empresa noruega se encarga durante estos días de verano de realizar hasta 7.000 km de trayectos o exploración de áreas de muestreo en busca de petróleo entre los paralelos 70 y 80 norte del planeta. Y lo hace con explosiones acústicas submarinas. Cada 10 segundos. Una intensidad de ruido que sería percibida por el ser humano como unas ocho veces más fuerte que un motor a reacción despegando.

La Organización sin Ánimo de Lucro, Greenpeace, ha enviado a las aguas de Groenlandia a su buque ‘Arctic Sunrise’, con el fin de comprobar en primera persona las consecuencias de los sondeos acústicos submarinos que la empresa noruega TGS Nopec está realizando en el Ártico, en busca de petróleo.

Según denuncian desde este colectivo ambientalista, unas prospecciones en un ecosistema único ya muy amenazado por el cambio climático y la industria petrolera -empresas como BP, Chevron, Statoil o Shell han conseguido también licencias de exploración y perforación-.

Tras varios días de navegación, y tras acercarse lo suficiente al barco que dispara los cañones de aire hacia el fondo marino, “hemos sumergido nuestras cámaras y micrófonos bajo el agua y hemos escuchado los cañones de aire cuando explotan las cargas cada 10 segundos bajo las aguas del Ártico, 24 horas al día, siete días a la semana hasta que cubran a finales de octubre los 7.000 km de transectos del sondeo”

Greenpeace señala que la intensidad de la explosiones es tal, “que los compañeros que estaban tomando las imágenes las han sentido en su cuerpo, a pesar de estar en una lancha sobre la superficie”.

Por este motivo, desde la organización se cuestionan: “¿Cómo lo sentirá entonces la vida marina que tenga la mala suerte de toparse con ellas? Son cañonazos de 259 ensordecedores decibelios que, para hacernos una idea, si se emitiesen fuera del agua sería el equivalente a ocho veces el sonido que emite un avión de motor a reacción al despegar”.

Greenpeace recuerda que las consecuencias para especies como las ballenas o los narvales son fatales, ya que dependen del oído para orientarse y comunicarse. “Las explosiones pueden causarles pérdida de oído, alteración de sus rutas migratorias, estrés y mayor riesgo de quedar atrapados en el hielo”, lamentan.

Finalmente, la ONG critica que este tipo de empresas tan solo busquen extraer las últimas reservas de petróleo, “que deberían permanecer bajo tierra para no agravar todavía más el calentamiento del planeta. La vida marina del Ártico, con especies amenazadas, no se lo puede permitir”, concluyen.

2 comentarios:

  1. El ser mas destructivo del COSMOS; el ser humano. Inteligentes?. Tu publicación responde por ella misma. quienes son los inteligentes?.

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    1. Desde luego nosotros los seres humanos no, Nos estamos cargando el planeta

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