jueves, 16 de julio de 2015

LOS SECRETOS DE LA BIBLIA Y ALBERT EINTEIN SOBRE DIOS

COSAS DE GELY







Ni religioso tradicional, ni ateo acérrimo. Albert Einstein, la mente más brillante de la última era de la humanidad, dejó un pensamiento avanzado para su tiempo sobre la religión, la ciencia y el hombre. Su posición frente a un tema tan trascendente sigue inquietando. “La ciencia sin religión es inaceptable, la religión sin ciencia es ciega”, escribió. Fue un devoto de la misteriosa “fuerza” que tiene el universo, pero refutó a la Biblia y a las estructuras religiosas que se montan sobre sus textos.
“La palabra Dios es para mí nada más que la expresión y producto de debilidades humanas, la Biblia una colección de honorables aunque primitivas leyendas que son bastante infantiles. Ninguna interpretación, por sutil que sea, puede cambiar esto para mí.  Para mí la religión judía, como todas las demás, es una encarnación de las supersticiones más infantiles. Y el pueblo judío, al que de buen grado pertenezco y con cuya mentalidad tengo una profunda afinidad, no tiene para mí una calidad distinta a la de todos los demás pueblos. Hasta donde llega mi experiencia, no son mejores que otros grupos humanos, aunque están protegidos de los peores cánceres por una falta de poder. Fuera de eso no puedo ver en ellos nada de ‘elegidos'”.

Lo escribió en una carta el físico Albert Einstein en el año 1954, un año antes de morir. Esa carta fue noticia estos días ya que fue subastada en Londres y un coleccionista pagó 400 mil dólares por el papel.


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