jueves, 9 de abril de 2015

LA SEMANA SANTA ES UNA CRUELDAD Y UN INVENTO LÚGUBRE

COSAS DE GELY


Mantener la mentira de Semana Santa Pienso que es una manera más de controlar con poder las almas de los fieles, que no son fieles en su mayoría sino supersticiosos.

Durante estos días se celebra la Semana Santa y con ella la salida a las calles de procesiones cargadas de imágenes, incienso, oro y plata.
 


En la ciudad donde vivo, hay una tv. que rara vez veo, pero la programación de estos días en las distintas televisiones estatales es tan mala… que se me ocurrió hacer zapping y me encontré con la retransmisión de la procesión del santo encuentro.


Antes de empezar  quiero dejar claro mi respeto a todos los ”creyentes”  y a las creencias que cada cual pueda tener aunque no las comparta. Pero por más vueltas que le doy, mi razón me dice lo siguiente: es incomprensible para mí que alguien con la inteligencia suficiente, se dirija a figuras que son incapaces de escuchar, tallas hechas por un hombre, que no sienten, que se les diga lo que se les diga permanecen impasibles, y  que son incapaces de hablar.



Pero el colmo de los despropósitos es que la santa biblia, por mucho que quieran tergiversarla los católicos, dice lo siguiente: 

“No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra: No te inclinarás ante ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, á los que me aborrecen, y que hago misericordia en millares á los que me aman, y guardan mis mandamientos.” (Éxodo 20:4-6)

Posiblemente a este respecto unos dirán que creen en ellas, en esas imágenes impertérritas. Otros, que no está tan mal, que con su idolatría no hacen daño a nadie, que se trata de una semana al año, nada más. Sin pararse a pensar en el daño que se causan a sí mismos.

Otros, los más listos, los que lideran dichos actos (sacerdotes etc.), a sabiendas del error que cometen, prefieren mantener engañada a la gran masa que a su paso les besa la mano y colocan bajo sus pies alfombras rojas para que no ensucien la suelas de sus zapatos, pues lo mismo que existe la idolatría a las imágenes inanimadas, e insensibles, existe también la que se profesa al clero. 


Entre ellos, el clero, están los estudiosos que conocen la “verdad del evangelio” pero se la quedan para ellos. Piensan que la mayoría del pueblo no la entendería, o simplemente temen que la gente se les eche encima si les quitan ese dulce placebo de la adoración a dichas figuritas. Son tan perfectos que mienten por misericordia, son tan “compasivos” que mantienen la mentira por piedad. ¿Con qué autoridad? ¿Cómo pueden vivir así? Y me pregunto ¿cómo pueden dormir?.

Estos impúdicos actúan así porque es una manera más de controlar con falsedades las almas de los fieles, que en su mayoría, no son fieles, sino supersticiosos. Sé que son así, porque me eduque entre ellos y nunca pude conseguir que contestaran mis preguntas, ni mis dudas de fe. No me encajaba lo que decía la “Biblia” como tampoco me cuadraba lo que me enseñaban. No conseguí que me guiaran hacia la verdad que según la “Biblia” trajo “Jesús” para nosotros, fueron sus vaguedades y mentiras las que me hicieron alejarme de su falso credo.

Solo les interesa, gente dócil que se conforme con lo que ellos dicen y que no intenten emprender la búsqueda de la verdad por otros derroteros. Esta caterva de aprovechados, en vez de enseñar a los suyos, los mantienen en la ignorancia. En vez de abrirles caminos, se los cierran porque les conviene que sigan ignorantes.


Resulta doloroso ver la sumisión de los que tienen fe, seudo fe, o ateísmo camuflado, dejándose guiar hacia la nada, hacia el precipicio desde donde sólo se observa la oscuridad, disfrazada con luces artificiales.

Es penoso ver como hay gente que se entrega a ese despotismo para dejarse guiar, para no tener que tomar decisiones y evitar, según muchos creen, su propia responsabilidad.

Los guías de la iglesia, escriben libros para los supuestamente ilustrados, sabiendo que los seguidores de a pie, los manejables, no los leerán, así no perderán súbditos. La curia profundiza en sus conocimientos, saben que no están obligados a compartir lo que aprenden. Comen sabiduría y no la comparten con sus fieles a pesar de la necesidad espiritual que estos tienen.

Los líderes de la fe son grandes mentirosos. Guías de la ignorancia, las supersticiones, las fiestas de imágenes, alcohol y espectáculos.


Apaciguan a sus seguidores con palabras conformistas y estudiadas para que no les abandone.


Su lenguaje y el tono de sus voces es estudiado, hacen que parezca agradable al oído, pero todo es puro teatro.

Y lo peor de todo es que se otorgan el poder de perdonar pecados y de salvar, por salvar salvan hasta al condenado muerto aunque el difunto lleve años fallecido, como ocurre en las celebraciones de las misas de difuntos.

Encomiendan a la madre de Jesús a países, quizás presuponen que el “Salvador” del mundo esté demasiado ocupado para encargarse él mismo del asunto. Todo es teatro  falsedad.

Respecto al nuevo Papa diré que habla mucho de pobreza de injusticias, pero hace poco al respecto. El estado que preside es el más rico de la tierra. ¿Por qué no las utiliza esas riquezas con los necesitados? Palabras y más palabras pero nada más.


 

Con respecto a la iglesia en España tenemos a monseñor Rouco (a pesar de la crisis) viviendo en un palacio con suelo de maderas nobles, la reforma de su mansión ha costado millones. Y su casta lo defiende, porque saben que detrás les tocará a ellos y les gustan los lujos y la opulencia. Qué importa que estemos en crisis eso no va con ellos.

Y para terminar diré, que a lo único que se dedica la iglesia con verdadero ahincó a parte de contar mentiras, es a las inmatriculaciones, quizás muchos de ustedes se pregunten  ¿Qué son las inmatriculaciones?


La “inmatriculación” es una figura legal (aunque algunos opinamos que se puede hacer de ella un uso inmoral) que permite a la Iglesia Católica inscribir a su nombre en el Registro de la Propiedad  bienes que no estén inscritos con anterioridad, al amparo del art. 206 de la Ley Hipotecaria del 8 de febrero de 1946 y al Decreto Ley de José María Aznar de 1998, en el que se equiparaba a la Iglesia Católica con las Corporaciones de Derecho Público, los municipios, las provincias y el Estado, equiparando a obispos o arzobispos con los funcionarios públicos a la hora de certificar que los bienes a inmatricular son de su propiedad.

Amparados en esta figura legal, la iglesia católica están amasando un inmenso patrimonio inmobiliario, exento de impuestos, que tiene como dueño las Diócesis, dependientes de la Conferencia Episcopal Española, y esta a la vez del Vaticano, un estado extranjero.

  
Y, legalmente, pueden hacerlo, y lo está haciendo, no solo con iglesias y ermitas (pagadas y mantenidas con los dineros de los habitantes del entorno mediante impuestos los diezmos o donaciones) sino también los terrenos, casas, fincas, prados o predios que consideran como suyos por cualquier circunstancia. Y también pueden una vez escriturados, si lo desean, venderlos. como la de la Mezquita de Córdoba, cementerios, monumento y un largo etc. que pertenece a distintas ciudades y por tanto a los españoles y lo está matriculado en el registro de la propiedad a su nombre, o sea, la iglesia está robando el patrimonio de los españoles el Papa los sabe y que hace. El habla… sigue hablando pero no hace nada de nada.


Pero a pesar de esto, sus incondicionales siguen apoyando todas estas barbaridades, la iglesia los ha aleccionado bien, adelante hijos del desconocimiento, seguir apoyando al gremio de sor María la ladrona de niños, seguir en la asociación de los pederastas encubiertos,  seguir en compañía de los acumuladores de riquezas, en resumidas cuentas seguir en compañía de los que os engañan.


La santa semana, debería estar prohibida. Yo creo que si de verdad existiera dios no le gustaría nada semejante espectáculo. Es lúgubre, es triste y sobre todo es repetitivo, en fin, una crueldad estar viendo durante siglos a ese hombre crucificado lleno de sangre. 

¡Ah! se me olvidaba. Está claro que desde la antigüedad cuando la gente no comprendía algo, siempre había por hay alguien inventándose un dios que sustituyera aquello que no comprendían. Os deseo que seáis felices todos los días de vuestra vida, a pesar de la semana santa.




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