martes, 11 de agosto de 2015

LA HISTORIA TAL COMO YO LA VEO


COSAS DE GELY



Esta es mi peculiar historia de la humanidad contada de distinta manera, con el único fin de recordar las muchas cosas que el progreso nos ha ido arrebatando. ¡Ya sé, ya sé  que también nos trajo algunas buenas!

Hace muchos, numerosísimos millones de años comenzó la vida del hombre en nuestro planeta. Los seres que vivieron en aquellas remotas épocas, lo desconocía casi todo, a penas se sabe nada de ellos salvo  lo que nos revelan los vestigios arqueológicos, su existencia seguramente transcurría  rodeada de muchas dificultades, en un planeta inhóspito, en plena  evolución y tratando de descubrir sus habilidades y sobre todo sintiendo mucha muchísima curiosidad por todo lo que le rodeaba.

Seguramente cada despertar para él era una aventura, un lance en la que tendría que ir desarrollando sus capacidades. Aprendió a recolectar y cazar para poder subsistir, se convirtió en nómada yendo en busca de alimentos, poco a poco llego a alcanzar ciertas destrezas, aprendió a tallar y pulir la piedra, hizo puntas a los palos que utilizo a modo de lanza, descubrió los metales y aprendió a fundirlos y paulatinamente, fue fabricando utensilios rudimentarios que le ayudaron, a desenvolverse mejor en el mundo inhóspito que le toco vivir. Todo ello lo hizo sin reyes, dioses y sin sacerdotes.

Este hombre primigenio, seguro que se asombraba con las salidas y puestas del sol, con la aparición de la luna en la noche, descubrió el fuego, aprendió a hacerlo y a utilizarlo. Todo era sencillo, y la evolución seguiría su curso. Así fue durante millones de años, sin dioses creadores, sin gobiernos, sin dinero, sin sacerdotes ni especuladores que los mangonearan.

Con el tiempo después de muchas confabulaciones y mudanzas todo fue cambiando.

Más tarde llego un fatídico día, en que el hombre ese homínido surgido no se sabe cómo, después de millones de años de deambular y subsistir en aquel mundo natural y hostil, por primera vez, iba a conocer la mas retorcida de las maldades.

Sucedió, que algunos de sus congéneres los más granujas y bribones, se dieron cuenta de la ignorancia y miedo  de la colectividad a los fenómenos que se producían en el entorno y urdieron un plan: el más fuerte y bruto, sería el rey o jefe, y este estaría por encima de todos, después irían los  más sagaces y aprovechados a los que llamarían sacerdotes; en fin todo eso de la pirámide que hemos estudiado en la escuela cuando éramos pequeños y que yo catalogo de la siguiente manera:

Lo verdaderamente importante y a tener en cuenta de esa pirámide, son los dos que están arriba, (reyes y sacerdotes) ellos fueron los artífices que dieron lugar a las injusticias que han llegado hasta nuestro días, el de arriba (el rey) para que lo dejaran tranquilo se rodeo de un ejército con el fin proteger sus intereses y recaudar impuestos para poder vivir espléndidamente, o sea como un rey; a los sacerdotes el rey siempre los tendría a su lado y los protegería porque le interesaba, ya que estos le demostraron ser muy astutos inventando una magnífica religión con unos majestuosos dioses que amedrentarían al pueblo, dioses a los que la plebe tendrían que adorar, venerar y hacer ofrendas,  si no serian castigados.

El rey y los sacerdotes unidos en sus maldades, iniciaron innumerables reformas todas ellas encaminadas a mortificar y esclavizar al ignorante populacho, (más o menos lo mismo que hacen Rajoy y la iglesia ahora) de este modo los humanos perdieron su libertad pasando de ser criaturas autónomas  a esclavas.  A pesar de todos estos avatares y del tiempo transcurrido, muchos mortales aun no se han dado cuenta del engaño y las degradaciones a las que fueron sometidos  y continúan apoyando a esas dos instituciones (religiosa y política) que los esclavizo para siempre.

Hoy la situación es mucho más grave, dado que los reyezuelos y  sacerdotes se cuentan por miles, y a pesar de estar la iglesia en decadencia, sigue incordiando y  controlando sutilmente a la sociedad, impidiendo que sus opiniones y actuaciones se desarrollen natural y libremente.

Actualmente tenemos multitud de reyezuelos locales, provinciales, autonómicos y nacionales, párrocos en miles de iglesias pueblos ciudades y países de todo el mundo, obispo en las diócesis, cardenales en sus magníficos palacios,  al papa "su santidad" en el vaticano y como no a la conferencia episcopal española dando el coñazo de vez en cuando. Todos ellos, protegidos por el ejército y viviendo a costa nuestra.

No sé, no sé,  pero en ocasiones pienso, si no sería mejor volver al principio de los tiempos, a la verdadera libertad, a pesar de los riesgos y penalidades que ello implica, pero dependiendo solo de nosotros mismos, ya que pienso, que en la actualidad resulta mucho más penoso e inhumano, tener que  aguantar a tantos banqueros, empresarios injustos y reyezuelos, que nos controlan y esclavizan. 

Y qué decir esos parásitos representantes de un dios imaginario, que ven la maldad en casi todo, menos en lo que ellos hacen; que durante siglos han sido protegidos por reyezuelos y gobernantes. Todos ellos sin excepción han vivido y viven a costa de nuestro sudor y sacrifico.

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