lunes, 17 de marzo de 2014

COMO DISTINGUIR A UN ENVIDIOSO

COSAS DE GELY

COMO DISTINGUIR A UN ENVIDIOSO Y QUE ES LA ENVIDIA PARA MI

Para empezar una reflexión que no viene a cuento pero considero importante.
Me aburre e indigna hasta la saciedad, que se ensalce y defienda a la Iglesia Católica  a pesar de estar esta robando nuestro patrimonio cultural (como la Mezquita de Córdoba) con las inmatriculaciones. Aquellos que callan e incluso se molestan y resisten a defender nuestro patrimonio en defensa de la Iglesia Católica sin duda alguna son producto de la mediocridad y carecen de la mínima conciencia.


No entiendo porque hay personas que elogian y siguen a ciertas sectas que carecen de dignidad, principios, y que en realidad son una ridícula farsa que amparándose y utilizando el nombre de Jesucristo en su beneficio, se está enriqueciendo. Solo los estúpidos ven la belleza,  la bondad y la honestidad en aquellos que no la tienen por ejemplo: en el clero y caciques de la Iglesia Católica.


Ahora pasemos a la envidia. Cuando no te encuentres a gusto entre ciertas personas, el remedio es sencillo, procura no coincidir con ellas.
A veces  el amor, otras el agradecimiento, nos hacen ver bellas las cosas que carecen de hermosura.


Aléjate de aquellos que notes llevan en cuenta lo que ganas, lo que tienes lo que te pones, lo que te quitas lo que compras y lo que no compras. Seguro que te envidia. 


¿Qué es la envidia?

Según yo lo veo y he observado recientemente, la envidia es una enfermedad incurable y desgraciadamente son muchos los que la padecen.


La envidia no solo es patrimonio de los desposeídos ni de los que carecen de casi todo, en cierto modo es comprensible que estos sean algo envidiosos, lo que no es tan comprensible, es que lo sean aquellos que tienen medios para subsistir sin problema alguno.


La desazón del envidioso se nota y se percibe muy fácilmente, los resentidos envidiosos no solo desean tener más bienes y caudales que aquellos que tienen más que ellos. El envidioso se siente frustrado  por casi todo.


La cuestión es que el sediento envidioso, a pesar de tenerlo casi todo, no solo no soporta a aquellos que le aventajan en riqueza, tampoco  soporta las cualidades que poseen los demás a aunque se trate de personas humildes por el mero hecho de ser más inteligentes y tener mejor gusto ya sea vistiendo, peinándose o por tener mayores capacidades intelectuales que el.



He de reconocer que yo también soy una envidiosa, sí, soy una envidiosa de todas aquellas personas que han tenido la oportunidad de haber adquirido conocimientos que le han servido para ayudar a la humanidad. Por supuesto quedan excluidos todos aquellos que tenga que ver con las distintas  jerarquía de la Iglesia Católica, a esos no los envidio, esos me dan lastima.



No hay comentarios:

Publicar un comentario