lunes, 20 de enero de 2014

HABLEMOS DE DIOS

COSAS DE GELY


Hablemos de dios, rey por mandato o ídolo coronado por las religiones y de porqué Dios posiblemente no podría gobernar este mundo

Porque todos sabemos que desde el más grande de los países. Hasta el más minúsculo pueblo mundo, no se puede gobernar sin la  presencia física de alguien, pero el Dios de la Biblia no tiene ninguna presencia física, y si esto es así, me parece un despropósito que un ser omnipotente nos ponga en manos   de unas cuantas religiones dirigidas por humanos. Dios, si es que existe, no es de este mundo y por consiguiente no puede comunicarse apropiadamente o actuar recíprocamente con nadie aquí en la Tierra.

Por otra parte decir que Jesús estuvo en este mundo y que era Dios o el hijo de Dios para mí no es válido, porque no hay seguridad de que Jesús fuera una parte de Dios más de lo que somos el resto de nosotros. No hay evidencia alguna de que esto fuera así, excepto lo que los humanos han escrito en la Biblia como sus supuestas palabras.

La demostración de la divinidad de Jesús, ha sido dogmatizada, falseada,  exagerada y diría que hasta  mal interpretada por la religión, sobre todo habiendo pasado más de miles de años. Decir que Jesús era Dios no es nada más que la demostración por parte de la iglesia de lo que dije anteriormente, la necesidad de la humanidad de la presencia de un ser físico para que nos gobierne, así como la necesidad  de los defensores religiosos de tener un ser al que remitirnos. Porque ya se sabe, Dios es invisible.

Si lo pensamos bien, tampoco podemos decir que Jesús, sea el representante del cuerpo gobernante de Dios, porque Jesús no está entre nosotros desde hace mas de 2000 años, los católicos dicen que nos dejo a Pedro para que nos guiara y construyera su iglesia, pero como fiarse de un tipo, que parece ser negó a Jesús hasta tres veces… El episodio de las tres negaciones de Pedro, acompañadas del doble canto del gallo, es uno de los más conocidos del evangelio, probablemente a causa del protagonista, pues en el episodio se trata nada menos que del pecado del primero de los apóstoles, de aquél a quien Jesús le había dicho: “Yo te digo, tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y el poder de la muerte no podrá contra ella” (Mt 16,18).  
Un Dios inteligente jamás nos dejaría un representante que no tuviera una presencia activa para hacer que las cosas continúen funcionando como se requiere. En cambio el Dios de la Biblia, nos envió  a su hijo y lo quito del medio, dicen que para líbranos del pecado, cuando apenas llevaba 30 años entre nosotros. ¿Cómo un Dios inteligente, que conoce el pasado, el presente y el futuro, podría esperar que las personas nos pudiéramos creer, tales fabulas? 

¿Qué razón hay para creerse las distorsionadas fabulas de la Biblia escrita y reescrita docenas de veces? ¿De vedad hay alguien capaz de creer que la Biblia contiene realmente las palabras del creador? Creo que es imposible, a menos que, claro, seamos unos ingenuos papanatas.

La mejor forma de gobierno es el propio código moral de cada persona, basado en el amor, la compasión, la decencia y el respeto entre sí. La promesa del cielo y la amenaza del infierno sólo funcionan realmente con los niños. Sería bueno que todos dejáramos de creer en los delirios de la religión, casi todos ellos basados en el miedo, y simplemente actuáramos hacia los otros como quisiéramos que lo hicieran con nosotros, entonces habría menos problemas en el mundo.
 
 
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario