viernes, 7 de junio de 2013

MENSAJE A LA OLIGARQUIA Y CUPULA DE LA IGLESIA CATOLICA

COSAS DE GELY






Pepe Mujica el presidente más austero del mundo dijo alguna vez: "Yo no soy pobre, pobres son los que creen que yo soy pobre. Tengo pocas cosas, es cierto, las mínimas, pero sólo para poder ser rico".
Los jerarcas de la iglesia católica deberían tomar ejemplo de este hombre, pero su avaricia es tan descomunal que solo se ocupan en acumular riquezas. Pienso que en todo este asunto, no son solo culpables ellos, también tienen algo de culpa aquellos que sabiendo de su egoísmo y desmanes, los siguen apoyando.



“MENSAJE A LA OLIGARQUIA Y CUPULA DE LA IGLESIA CATOLICA”

Siempre he creído que el papel de un religioso es ofrecer paz y espiritualidad a la humanidad misma. Siempre he pensado que un religioso debe estar altamente preparado para el desprendimiento de si mismo y para entregar su vida al amor compasivo. Quienes han tenido la oportunidad de estudiar o leer la vida de Jesús, de San Francisco de Asís, de Buda, de Rama Krisna y muchos otros santos venidos a este planeta sabrán a lo que me refiero.

Un Cura, un obispo, un cardenal, un monseñor; nunca debería estar vestido de oropeles, ni vivir en suntuosas mansiones o casas como les denominan templo de Dios. Se supone que estos señores desprendidos de todo pequeño ego y de toda maquinaria de poder y mezquindad deberían estar en las barriadas, por los caseríos más lejanos, por los lugares más humildes impartiendo sus enseñanzas de amor compasivo y desapego.

Deberían abrazar y dar a los menesterosos y miserables cuyos destinos marcados por la indolencia de una sociedad con doble discurso los empujan a ese trágico suceso de vida como lo titula la novela “Los miserables”.

También siempre he creído que los religiosos no deberían estar adoctrinando a nadie y usando sus poderosas influencias sacerdotales para enriquecerse y sacarse la famosa fotografía junto al más poderoso y rico personaje público o de la clase pudiente. Se supone que un cura, padre o como les llamen son personas altamente preparadas, con vocación al servicio desinteresado, para dar sin esperar nada y escuchar al que sufre, al oprimido. Se supone que son personas que están más allá de la frivolidad y el materialismo humano, que sus intelectos están más allá de la racionalidad finita, que están dotados de un enorme control de sus emociones que no se dejan afectar en lo mas minino por las circunstancias y adversidades.

 Particularmente soy seguidor de Cristo, pero el Cristo compasivo y humilde; no el que profesa la iglesia católica, no la que profesa la cúpula y mafia religiosa y aclaro que me refiero a la oligarquía religiosa (ellos saben quienes son) que no salen de sus claustros sino para lidiar con los poderosos y son incapaces de ir a un cerro lleno de casa humildes, de ir a lavar los pies de aquellos que lo requieren.

Cuando leo las declaraciones públicas de la jerarquía de la religión católica, siento una profunda pena ajena, obvio que debo respetar y es el derecho de ellos a exponer sus ideas, pero lo que nunca aceptare es que hablen en nombre de un pueblo que estuvo oprimido por mas de cuatro décadas y jamás les oí o escuche defender a la clase pobre y oprimida. Siento asco y a la vez vergüenza por estos fariseos y filibusteros cuyos discursos son contradictorios, que piensan que los venezolanos son tontos e ignorantes, al menos yo no lo soy y sé quiénes son ustedes.

Jamás creeré en estos señores con caras de yo no fui, arrogantes, todos poderosos, con una verborrea manipuladora y hablando en nombre de Jesús como si fueran los únicos con potestad de nombrarlo. Creeré en el cura de a sandalia, de ropajes humildes, de aquel que esta siempre al lado del que vive en la calle, del que comparte y da a los que sufren en sus ranchos y que da animo y fortaleza al que lo necesita.

No creeré en aquel que cree que la única religión es la que ellos profesan hablando mal de otras esparciendo sus venenosas ideas de que lo demás es satánico o demoníaco. ¡Cuánto de oscuro no abra dentro de sus claustros señores de la cúpula católica!

Ustedes cardenales y monseñores deberían salir a patear las calles de verdad y no desde sus mansiones. Les aseguro que la religión católica está perdiendo adeptos hace mucho tiempo, cada vez creen menos en ustedes y lo único que les mantienen en la palestra publica son esos medios de desinformación privados que los cubren como si ustedes fueran importantes. Ustedes no pueden exigir respeto, cuando constantemente irrespetan a un pueblo que cree en Jesús, burlándose y manipulando la verdad, puesto que ustedes solo se mueven de acuerdo a sus intereses económicos y de poder.

Jesucristo predico, curo e inspiro a los hombres y mujeres con su mensaje basado en el amor. Enseño que a Dios se le debe buscar directamente dentro del corazón y no en las leyes, rituales y dogmas canónicos que rigen la actual iglesia.


Ustedes señores líderes de la iglesia católica, deben hacer un mea culpa, ustedes deberían pedir perdón por los enormes daños y matanzas en nombre de Dios y la iglesia que hicieron en la época colonial y por lo que hacen ahora: de nada vale grandes títulos, postgrados y demás preparaciones técnicas, teosóficas y filosóficas, si no son capaces de desprenderse de ese tremendo ego, de esa tremenda soberbia, de esa falta de humildad y en ves de meterse a políticos sirvan para salvar las almas perdidas, para ayudar a los hombres mujeres, jóvenes y niños caídos en desgracias. Ustedes ya no son como solían decir antes, “santos” son hombres normales y silvestres con un titulo académico con un sueldo viviendo en la opulencia mientras que muchos viven en la indigencia y pobreza extrema. ¡Deberían darles vergüenza!

A tal efecto expreso mi modesta opinión con fundamentos históricos y de los hechos acontecidos recientemente sobre ustedes y no crean que nos dejaremos manipular por sus atuendos, pues el hábito no hace al monje.

Y, para aquellos verdaderos hombres y mujeres sacerdotes que los hay y luchan y mueren al pie del amor compasivo, dando sin esperar absolutamente nada, vallan mi admiración y profundo respeto; ellos andan en silencio por las barriadas populares dando lo mejor de si.

Concluyo con algunas referencias de la Biblia Salmo 46:10 “Deteneos: reconoced que Yo soy Dios” Lucas 17:21: “El reino de Dios está dentro de vosotros”

Por mi parte, no me siento identificado ni representado con los directivos de la cúpula de la iglesia católica, pues ustedes distan mucho de ser hombres probos, mas bien creo que tienen rabo de paja y esta visto que sus pensamientos no tienen nada que ver con la palabra de Dios. 

 Néstor Flores

 Ciudadano venezolano

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