martes, 3 de agosto de 2010

NUESTRA ENERGIA INDESTRUCTIBLE

COSAS DE GELY Para sobrevivir tanto en el plano físico como espiritual, nos aferramos a todo aquello que conocemos "aunque no lo entendamos". Nuestro miedo y rechazo a todo lo que nos causa sufrimiento malestar y dolor hace que actuemos y pongamos en marcha todas nuestras fuerzas y habilidades para suprimirlo. Para sobrevivir en en plano físico, hoy disponemos de diversos procedimientos. La medicina nos proporciona múltiples terapias para cubrir nuestras deficiencias, traumas y penurias. Pero la triste realidad es que, a pesar de todos los avances de la medicina, aquí nadie permanece físicamente para siempre.
Otra cuestión sería la de nuestra energía cósmica, (espíritual) esa que los cristianos conocen como "luz divina", los chinos como "chi", y los hindúes como "prana", etc... y una gran mayoría de la humanidad desconoce.
Algunos de nuestros antepasados consideraban al pensamiento como parte y manifestación de la inmortal Energía Cósmica Inteligente. Quizás a través de todas estas interpretaciones, podríamos aproximarnos espiritualmente a la concepción del ser humano como una energía cósmica de naturaleza no material e indestructible.

2 comentarios:

  1. Se dice que nuestro verdadero ser. el Todo, jamás ha nacido y jamás morirá.Esa energía indestructible es Conciencia, fuente primordial de todo lo que es,de Ella somos parte.

    Gely,ya es un gusto para mi el conocerte,compartir el interès por ciertos temas,poder hablar de cosas que no se suele hacer con las personas cercanas me parece que genera una amistad que puede prescindir de la distancia.
    Todo mi afecto.

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  2. Querida Sara, me alegra tenerte de nuevo aquí. que profundo tu comentario. Si... quizás formemos parte de ese todo que no vemos y llamamos conciencia.

    Posiblemente en este caso y en este espacio limitado, estemos generando ese tipo de amistad del que me hablas, a pesar de la distancia, de la noche y el día y de las diferentes estaciones que estamos viviendo. Gracias por recordarme Sara. Un abrazo

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