jueves, 15 de abril de 2010

CUANDO LA VIDA COMIENZA (Segunda Parte)

COSAS DE GELY
Segunda parte:Cuando la vida comienza

Bikkhu Sujato

El alma eterna y la santidad de la vida

Los cristianos(2) típicamente creen que cada humano posee un ‘alma’. Esta es una entidad espiritual, una chispa de Dios, la cual distingue a los humanos de todos los otros seres, y concede a los humanos un valor ético único. Es porque los humanos poseen un alma que la muerte deliberada de un ser humano, usualmente llamada “asesinato”, es un crimen terrible. Esta alma entra en el embrión en el momento de la concepción. A partir de ese momento, el embrión es en el sentido moral un ser humano de pleno derecho, mereciendo la misma consideración moral que usted y yo. Matar a tal ser es asesinar.

Etiquetando al aborto como ‘asesinato’ es una estrategia sumamente emotiva, y ha conducido a escenas desagradables en donde las mujeres que deseaban abortar han sido acosadas y atacadas. El uso de la etiqueta se deriva desde la definición simple de ‘asesinato’ como ‘la muerte intencional de un ser humano’. Si un embrión es un ser humano, entonces matarlo debe ser asesinato. No obstante, el concepto de ‘asesinato’ no es tan reducido y seco. Existen muchos casos de ‘asesinato intencional de un ser humano' a los que no llamamos ‘asesinato’. Cuando un soldado mata a otro en tiempos de guerra, sólo lo llamamos ‘matar’, no asesinar. Cuando un Estado mata a un criminal, lo llamamos ‘ejecución’. Cuando una persona se mata a sí misma lo llamamos ‘suicidio’. Por tanto, el etiquetar al aborto como ‘asesinato’ es absolutista y simplista. Ello hace surgir la pregunta de si el aborto es el asesinato intencional de un ser humano en el sentido relevante. La afirmación de que el aborto es asesinato descansa en una teoría metafísica, y como tal es inherentemente indemostrable. La aceptación de esta teoría es dependiente de la fe en dogmas revelados como se definen dentro de una comunidad religiosa en particular, y no tiene relevancia fuera de esa comunidad.

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