martes, 13 de abril de 2010

CUANDO LA VIDA COMIENZA (Primera parte)

COSAS DE GELY

Primera parte:Cuando la vida comienza
Bikkhu Sujato
La santidad de la vida es el corazón de nuestra conciencia moral. Pero ‘la vida’ tiene bordes difusos. No es asunto fácil el definir con precisión dónde la vida, en el sentido moral más que en el biológico, comienza y termina. Para el Budismo ésta difuminación es normal, ya que nosotros estamos acostumbrados a ver el mundo en términos de procesos interrelacionados más que como entidades independientes. Sin embargo, nuestra necesidad de claridad en la decisión sobre preguntas morales delicadas no es menor. En este ensayo analizaré algunos temas del debate sobre el inicio de la vida y la ética del aborto. Sugeriré que una aproximación budista nos provee de instrumentos útiles que nos alejan del extremismo moral y se centran en una respuesta compasiva a los problemas reales. En aras de la brevedad, limitaré mi discusión a la ética del aborto. Sin embargo, debemos reconocer que muchos otros procedimientos, como la fertilización in-vitro, la clonación, la ingeniería genética y la tecnología con células madre, también implican la destrucción de embriones.

La discusión ética del aborto ha estado generalmente, creo, dominada por dos posiciones extremistas. Éstas son identificadas por los eslógans de ‘la vida’ y ‘la elección’. En el pensamiento budista estas son llamadas ‘eternalismo’ y ‘aniquilacionismo’. La palabra ‘eternalismo’ se refiere a la creencia de que la individualidad(1) existe eternamente. El término ‘aniquilacionismo’ se refiere a la creencia de que la individualidad perecerá, usualmente al momento de morir. En este ensayo me enfocaré en algunas corrientes de pensamiento influyentes en el cristianismo y en el materialismo científico, como destacados ejemplos contemporáneos de estos dos extremos.

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